IMG_9450-e1423232292342
Lifestyle

Cosas que tu también sufriste cuando usabas aparato

Imagen de perfil de Candela Trejo
Share on Facebook110Tweet about this on TwitterEmail this to someone

Hay una maravillosa época en la que de repente, todo el mundo llevaba aparato. Era como si ir al dentista significara que, acto seguido, ibas a acabar con la boca como si fueras una ferretería. Ya fuera solo en los dientes de delante, para juntarlos; en la parte de arriba, para bajarte un colmillo, o en toda la boca, para corregirte la mandíbula, TODOS hemos vivido estas mismas situaciones:

-Te daba miedo comerte un bocata, por si se te saltaba un bracket.

-Te tapabas la boca al hablar después de comerte una hamburguesa, por si había algún pa’ luego.

-Has mirado a la gente con envidia mientras come chicle de forma despreocupada, ya que nada no tienen miedo de morir.

-Siempre tenías uno de estos a mano:

-El hierro te sobresalía y te hacía daño en el interior de la boca (sigo teniendo cicatrices).

-No querías ir a casa de tus amigos a dormir porque tenías que llevar el armatoste ese que parecía un casco.

-Cuando te sentías funky, te ponías las gomas de colores diferentes pensando que así molabas más.

-Hasta que te acostumbraste, sonreías con la boca cerrada como si te hubiera dado un ictus.

-Soñabas despierta con cómo sería volver a pasarte la lengua por los dientes, como si fuera un placer exquisito.

-Te llamaban cosas como “La hierros”, o “Sonrisa de acero” (minipunto si te acuerdas de esa serie).

-Los dos días después de que te apretaran el aparato, ibas a purés como un jubilado.

-Cada vez que ibas, el dentista te decía que “ya te quedaba menos” y que te lo quitaría muy pronto. Así, durante tres años.

-Te daba envidia la gente que se los ponía “invisibles”, porque tú no tenías ni un duro y en tu casa había que economizar a tope.

-Dejaste de ponerte el aparato de quita y pon a los seis meses (vale, a lo mejor esto sólo me pasó a mí).

-Perdiste tu aparato de quita y pon un par de veces (odiaba esa mierda, creo que ha quedado claro).

-Una vez te lo quitaron, te daba miedo ir al dentista por si tenías que volverte a poner uno.

-Desde que te lo quitaron, no has parado de sonreír con los dientes, como una artista de cine o Shakira en el anuncio de pasta de dientes.



Login