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Lifestyle

Cuatro consejos si vas a usar faja

Imagen de perfil de Marta L. Caro
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Todas, sin excepción, hemos usado fajas alguna vez en la vida. En mi caso la faja es un básico en el armario desde hace mucho tiempo y las tengo de todos los tipos: body, braga-faja, faja-pantalón, tipo combinación… Hasta dar con mi faja ideal he dado muchas vueltas así que os dejo algunos consejos para quienes os iniciáis en este arduo mundo.

(Recordatorio: usar faja es algo totalmente opcional y para nada indispensable. Si la usas que sea porque te sientes más cómoda y porque te encanta, pero no te sientas obligada a ello solo para parecer más delgada)

– Asegúrate de pillar bien tu talla.

Cuando compré mi primera faja pensaba que con ella iba a parecer más delgada de repente y por eso cuanto más apretá mejor. No sabía cuán equivocada estaba. Si con mi 48/50 me pillo una 44/46 lo primero es que voy a pasar la de dios para conseguir subirla (o bajarla, depende de por donde te la pongas) y lo segundo es que probablemente me pase el resto del día sin respirar.

– Ten en cuanta que la chicha no desaparece, simplemente se reubica.

Amiga, lo que hay no va a perderse por arte de magia. Alguna parte se compacta y otra se reubica. ¿No os ha pasado que al poneros un body la chicha comprimida sube a las tetas? Para mí que soy de pecho plano no era un problema a primera vista, peeeero pobre de mí cuando me senté y todo estaba en mi garganta. Sí, queridas, podía tocarme el pezón con la barbilla.

(Yo con mi faja puesta)

– Elegir bien el tipo de faja que usaremos es muy importante.

Este punto está íntimamente relacionado con el anterior. En mi caso, si es un body la chicha reubicada sube al pecho. Si es una braga-faja me sale chicha sobaquera, y si es del tipo combinación eso se enrosca como una persiana. ¿Pa qué quiero una faja con un top entallado si al final todo se va a ir a la espalda y se va a notar? Total, que cada outfit tiene su faja ideal, sólo tienes que encontrarla.

– Recuerda que luego tendrás que ir al baño.

¿Has hecho la mayor proeza de tu vida al colocarte la faja en casa? ¿Sí? ¿Sabes que en casa estabas tranquila, con espacio alrededor y un aire acondicionado si era necesario? Ea, pues ahora haz lo mismo en un baño en el que cabes a duras penas, el techo es de uralita y hay una cola de mujeres deseando que salgas. Nada más que añadir, señoría.

Ojalá toda esta sabiduría fajil hubiera estado en mi poder mucho antes, os aseguro que mi dignidad no habría tocado el suelo en tantas ocasiones. Luego hay cosas que no puedes controlar: la tiranta del body que se suelta dejando caer tu pecho, el clip que se desabrocha en el peor momento, la cinturilla que ha cedido y no deja de enroscarse… Para todo eso mi consejo es tirar de la cobertura que te darán pareja/mejor amiga hasta recolocar todo sin perder la compostura. Y si no hay cobertura pues nada, amiga, humor y palante que de tó se sale.



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