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  • Querido diario

    10 cosas que no sabías de la depresión y la ansiedad

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    Duele.

    Dolores musculares. Articulares. Jaquecas. Pinchazos. Cólicos. La mar de cosas bonis: quien piense que la depresión y ansiedad causan sólo “dolor en el alma” puede irse, por mí, directamente al carajo. De todas estas cosas que viví la menos divertida, sin duda, fue el “Bolo histérico”: la sensación de tener algo permanentemente atascado en la garganta. Hola amichis, me llamo Mariella y he sufrido (una y otra vez) de depresión y ansiedad.

    Es indiferente a tu estado de felicidad.

    Me diagnosticaron con depresión ansiosa con rasgos obsesivo-compulsivos (#win) a mediados de marzo de 2004. Tenía 24 años, un trabajo de puta madre, amigos chachis, un novio que me quería bien, una familia cercana y sana y estaba, además, más guapa que nunca. No había NADA mal en mi vida. El 29 de febrero de ese año, sin embargo, me dio lo que mi psiquiatra bautizaría luego como un “resfrío cerebral”. Sin motivo aparente, empecé a sentirme como en una canción de Alex Ubago: hecha un despojo y muy mal hecha.

    Te sientes sola.

    Muchísimo. No encuentras palabras para explicarle a tu madre que despertar por las mañanas es lo peor de tu día. No sabes cómo decirle a tu jefe que te cagas en el excel y que sólo quieres desaparecer. No sabes cómo hablar con tu novio sin sentirte culpable por cuestionar vuestro amor y recurrir a los amigos se hace imposible porque socializar te agota. El cumpleaños de mi madre fue un 6 de marzo y recuerdo haber abandonado la cena para ir a emborracharme a un bar: pensé que borracha dejaría de sentirme para el orto, pero la resaca al día siguiente sólo me hizo sentir peor.

    Sientes que se te va la olla.

    Una y otra y otra vez. No estoy loca, me repetí mil veces. Pero sentía como si lo estuviera.

    Pedir ayuda no es fácil.

    Mi primer ataque gordi de ansiedad fue en un cine. Viendo “Escuela de Rock”. Con mamá a la izquierda y papá a la derecha. Huí del cine incapaz de permanecer sentada en la oscuridad, con ganas de correr, con ganas de dormir, con ganas de gritar, con las manos temblando y el pulso a mil. Y LA PELI NO ERA TAN MALA. Mamá y papá fueron detrás y a las 24 horas estaba yo en la consulta del que por varios años sería mi psiquiatra (HOLA QUIQUE). Papás: afortunadamente aparte de guapos son muy listos, así que por entender que en aquel momento yo necesitaba ayuda les estaré eternamente agradecida.

    Por mucho tiempo no se lo conté a nadie: me sentía débil, culpable y avergonzada. No me tomé la baja en el trabajo, adelgacé diez kilos sin proponérmelo y me pasé meses echándome la siesta a la hora de comer. Tengo esos meses borrosos en la memoria y pasaron años antes de que pudiera hablar de eso como algo que efectivamente me había pasado.

    Las tareas cotidianas se vuelven imposibles.

    Siempre he trabajado en ambientes estresantes (agencias de publi, start-ups) pero, paradójicamente, el estrés del trabajo no ha sido jamás un desencadenante de episodios de ansiedad. Lo que me tocaba las fibras eran cosas triviales (hacer la compra, llegar a tiempo a una cita) que bajo el prisma de la ansiedad me paralizaban y se volvían imposibles.

    Pierdes el interés en todo.

    Lo pierdes: incluso con gente y cosas que te gustan, motivan y alientan. Esa desidia, lejos de ser un me la suda en toda regla, te hace sentir egoísta, culpable y fracasada. No abrí un word para escribir hasta casi dos años después. Dejé amistades en el camino pero, afortunadamente, me quedé con las indispensables.

    La comida puede volverse tu peor enemigo.

    La comida, el tabaco, las drogas, tu tarjeta de crédito. Cualquier cosa que te dé placer inmediato se vuelve un peligro y hasta que no eres consciente no eres capaz de superarlo. Después de ser consciente, a veces, tampoco.

    No, tus consejos no ayudan.

    ¿Ya te dije que uno se siente débil, culpable y avergonzado de esta enfermedad, no? Súmale hordas de gente con empatía cero diciéndote:
    Deberías mejorar tu actitud.
    Esfuérzate un poco más.
    No me parece bien que tomes medicación tanto tiempo y todos los días.
    Pero es fácil, ¡Sé feliz!
    (Zoom in a la cara de toda esta gente): AMICHI, MERECES LO PEOR. La depresión no es una tristeza pasajera y la ansiedad no es ponerte muy nervi antes de un examen. Son enfermedades igual que una hepatitis: no se curan mejorando la actitud. Acéptalo ya. (Zoom out a plano de cuerpo entero. Cartelito de “Toli”).

    Para mí los abrazos fueron importantísimos. Fuera del aspecto científico que tiene un abrazo, como que ayuda a relajar el sistema nervioso simpático y a decrecer el ritmo metabólico (OIGA QUE YO ME INFORMO), el contacto humano siempre mola y nos hace sentir menos marcianos.

    La llegas a querer como a un hijo feo.

    En mi caso la medicación fue fundamental para la recuperación y la terapia me ayudó a entender que así como hay gente con asma o gente estreñida, a mí me tocó vivir con depresión: que esta es una enfermedad que altera la manera en la que pienso, reacciono y me relaciono y que no debo tenerle miedo a las recaídas ni a sentirme vulnerable. Vivir con depresión me ha enseñado muchísimo: a rodearme de la gente correcta, a racionalizar y desmenuzar las emociones, a despertarme todas las mañanas con la determinación de hacer de este un día de puta madre y a escribir bonito, porque vivo con los sentimientos muy a flor de piel todo el tiempo.

    Cormac McCarthy dijo que “Las cicatrices tienen el extraño poder de recordarnos que nuestro pasado es real” y no le falta razón: tengo cicatrices que antes de 2004 no existían y hay días en que esas heriditas interiores pican más que otros. A día de hoy hacer trámites me supera, un grano significa que me voy a morir, pienso todo el tiempo que la he cagado y amo los spoilers porque sólo así puedo ver pelis en paz. Encontrar el orden perfecto (para lo que sea) puede tomar toda mi energía, me desenvuelvo fatal en grupos grandes de extraños, se me dan pésimo los enfrentamientos y la rutina, lejos de aburrirme, me alivia y reconforta. No soy más una persona de mañanas (a veces ni de tardes) y el humor ha sido siempre mi mejor salvoconducto. He tenido dos recaídas considerables (he aprendido ya a perdonármelas) y he superado muertes, rupturas, despidos y cuernos como cualquier hija de vecina. Aún no he sido capaz de ver completa “Escuela de Rock” después de casi 12 años, pero me he reconciliado ya conmigo misma pues he sido capaz de hacer muchísimas cosas más.

    Si te sientes como en una canción de Alex Ubago, pide ayuda. Nadie debe sentirse nunca así.

    Sobre el Autor

    Imagen de perfil de Mariella Villanueva

    (Lima, 1980) Escribo porque me permite abrir una puerta o cerrarla para siempre. Escribo porque es más barato que ir al psiquiatra. Escribo porque no sé, y quiero saber. Escribo para perder los escrúpulos y gritar cosas que yo nunca gritaría. Escribo porque cuando escribo miento y cuando miento, digo la verdad. Escribo porque escribir es una forma de nostalgia. Escribo porque no sé hacer nada más.

    • Van

      Pues si te animas a ver “School of rock”, que está muy chula, hazlo en VOSE, porque la voz de Dani Martin doblando a Jack Black da una poquita de cáncer.
      Por otro lado… mientras leía tu post me he sentido muy identificada. Hoy es mi 25 cumpleaños (me siento como una mierda porque creo que no he hecho nada recalcable en mi vida, no por cumplir 25) y creo que llevo en ese mismo estado desde los 16 (coincidiendo con la pérdida de mi padre) a diferencia de que nadie ha sabido verlo a mi al rededor y no recibo ayuda psicológica de ningún tipo. Pero no me quejo. Lo llevo.
      Es la primera vez que escribo mi opinión en Weloversize, pero la sigo desde hace tiempo y me registré hace un tiempo.

    • Hkena

      Has descrito mi vida…llevo 5 años (oficialmente)con depresión, hasta el punto de perder mi carrera (lo que más quería en en mundo y se h convertido en una pesadilla y engordar hasta los 123 kg…lo peor de todo no es eso, lo peor es no tener esperanza de salir adelante, pensar que nunca llegarás a ser feliz porque estás harta de probar mil pastillas mil psicólogos que lo mejor que te dicen es que no pones de tu parte…y luego está la gente a tu alrededor, que no concibe que estés enferma e incluso te sueltan cosas como que vas de víctima, que no te esfuerzas, que te lo inventas, que esto sólo lo sufren personas que lo tienen todo en la vida y no quieren luchar y esforzarse por nada y se ponen “enfermos” para chupar del bote,…Te sientes demasiado diferente al resto de la gente, y no lo soportas, pero a la vez ves que ellos son los equivocados y crees que realmente es mejor no encajar…simplemente es que no encajar te hace sufrir demasiado, y no lo soportas.

      • Drew

        Se sale, creeme, se sale. No va a haber palabras q te hagan salir, asi que solo te diré q se puede salir. Vi mientras conducía como yo hacía por chocarme de frente con un camión… sentí pánico, realmente sería muy fácil hacerlo así, pero con tienpo, e ignorando a tu propia gente q te dice q no te esfuerzas, se puede salir. Sabes las palabras que siempre recuerdo de mi psiquiatra? “Tienes q ser egoista, no pienses en lo que te dicen los demás, ni en lo que opinan de tu situación, ni en las situaciones de los demás, piensa en ti, en que tu tienes q ser feliz, y para eso vienes, para q yo te ayude a enfrentarte o aprender a enfrentarte a esta situación, xq sólo lo puedes hacer tú. Se egoista, ser egoista muchas veces es necesario”

        • Marina GMille

          Gracias por el apoyo

    • Charo Ayala

      yo que oficialmente cogi el alta despues de 5 meses sufriendo una depresion no he podido sentirme mas identificada, sobretodo en lo de cambia de actitud… ojala todo el mundo que sufre esta dolencia fuese tratado como cualquier enfermo al que se le ve algo fisico, porque el que se rompe un brazo o una pierna lleva una escayola pobre, o sufres una operacion y tienes que recuperarte pobre… las heridas que deja una depresion por dentro no se ven… y esas son las que tardan mas en curar.

    • http://rincongatitapresumida.blogspot.com.es Julia

      Tuve una depresión hace años. Ya tenía problemas variados y puede que fuera una forma de explotar. De repente, se me cayó el mundo encima. Me vi tan desesperada que acabé pidiendo ayuda a una profesora (la pobre no supo qué hacer). Esa fue la señal para ir al psiquiatra. Tuve mala suerte y me tocó uno que me dio un diagnóstico erróneo y muy alejado de la realidad. Pedimos una segunda opinión y la otra psiquiatra me diagnosticó la depresión y me dio medicación. Gané unos 10 kg. Me dio por las papillas de bebés. Tras varios meses la superé, pero no me libré de la ansiedad (que empezaba a tener antes de este episodio y después fue a peor). Tengo ataques de ansiedad habitualmente. Me estoy medicando para controlarla, pero es una parte de mí. Aumenta en épocas de estrés, siendo los ataques más frecuentes y teniendo que recurrir a pastillas “de emergencia” para calmarme. He mejorado algo gracias a una psicóloga, pero aún me queda un largo camino hasta decirle adiós.

    • Spunky

      Bueno, me habeís hecho llorar. Este post y los comentarios me han hecho sentirme un poco menos marciana en un mundo rodeada de no-ansiosos-depresivos.
      No es que sea “mal de muchos consuelo de tontos” ,porque desde luego desearįa que nadie tuviera que pasar por eso, pero es reconfortante saber que hay gente que te entiende, me hace sentir menos sola.
      Gracias y mil gracias, de verdad.
      Pd:para cuando una terapia de grupo?? ;P

    • Drew

      Es una enfermedad demasiado común, y muy poco entendida. Personalmente lo más difícil en mi caso fue eso de “no tomes la medicación a diario, con un poco de actitud se ha pasado” “no entiendo por que estas deprimida, no entiendo xq no puedes hacer cosas comunes” lo más complicado fue lidiar con todo eso. Lo mejor que pude hacer en ese momento fue pedir ayuda a un profesional, he de decir que mi medica de cabecera fue una gran ayuda, y x supuesto el psiquiatra que me ayudó a superar mi primer contacto con la depresión, ambos me explicaban que la cabeza a veces funciona como un ordenador y hay que resetearlo.
      Es algo que no le puedo desear a nadie, ni a mi peor enemigo, pero es algo que me ha hecho mas yo, no significa más fuerte, solamente más yo. Y es complicado, xq en ciertas épocas la veo volver, se acerca, me saluda, a veces se va pronto, a veces se queda más tiempo. Y tengo un trabajo, no es el mejor pero lo llevo bien, tengo a mi familia que me apoyan, tengo mis amigos que merecen la pena, y tengo un novio que me quiere y siempre está a mi lado. Pero lo mejor, es tenerme a mi, haber aprendido de todo eso.
      Cuando crees que algo va tan mal como para necesitar ayuda y que no sepas como pedirla, es el momento de recurrir a un profesional. Os puedo asegurar que sin mis médicos, x mucha medicación que tomase, no habría salido tan bien parada. Y al contrario que se puede pensar, pedir ayuda es de ser tremendamente VALIENTE.

    • Sara Cejota

      Identificada por mil. 😢❤

    • Lizz

      Precisa publicación de lo que siento.

    • RLLeNaBcN

      Que razón tienes, yo me medico desde el 2010, desde que mi ex marido intentó matarme, pero no lloro, si tengo ataques de ansiedad, de pánico, dolores articulares, musculares, de cabeza y casi siempre todo me da igual, no hay nada que me importe realmente, ni siquiera mi salud, ya ves!, cuanta razón tienes!

    • Arual

      Al mío lo llamo “el telele” (lo tuve yo así que lo autodenomino como quiero :p) y me dio hacia octubre de 2013. Hace nada me enteré que en casa se conoce como “aquella navidad de 2013″ y así me he dado cuenta que para mí fue duro, sí, pero para ellos también lo fue muchísimo.
      La sensación de que te quedas sin aire en medio de la noche (cuando no tienes ningún problema en los pulmones ni nada que te impida respirar) así que te mueres, los ataques de pánico cada dos por tres, el hecho de no poder ir al cine (y de tenerte que poner al ladito de la puerta “por si acaso” cuando empecé a estar mejor) el no poder viajar en tren de la angustia de no poder salir cuando quisiera, como me dormí en más de un par de cenas a las que fui “porque me convenía salir de casa” pero la medicación me dejaba kao… En fin, si no sabía nada de la ansiedad y la depresión o las infravaloraba, en pocos meses la cosa cambió, y mucho.
      De todo ello aprendí que esto lo sufre más gente de la que pensamos, que HAY que pedir ayuda (bendita mi psicóloga que me ayudó tantísimo) que tomar medicación (aunque haya gente que tiene la lengua muy larga) no es nada de lo que avergonzarse y que de hecho a mi me ayudó también mucho, que no sabes lo que es esto hasta que lo tienes y que tengo tendencia a ello así que tendré que estar vigilante, y si vuelve a pasar, no me echaré culpas, intentaré salir de ello como ya hice entonces.

      Gracias, gracias y gracias por el artículo, de verdad, me ha encantado y si ayuda a que esto se conozca más o a que alguien en esta situación pida ayuda, aún mejor. Me encanta leerte!

    • Almupop

      La historia de mi vida, sobre todo cuando la superentendida de mi hermana me dice que deje de medicarme q a ella no la gusta (pero yo lo necesito, bonita) y/o pretende darme lecciones de vida, a mi, que ya he pasado por casi todo y llevo lo q llevo a mis espaldas…falta más información general, más gente q nos comprenda, y que no nos diga lo q tenemos q hacer basándose en su propia opinión. Gracias por este artículo, describe perfectamente lo q llevamos por dentro.

    • Perradesatan

      Memosiono

    • Livia Drusilla

      Gracias por las explicaciones, ayuda mucho a los que estamos “fuera” a entender por donde van los tiros. Se agradecería mucho algún artículo sobre cómo actuar cuando tienes alguien así en tu vida para ser más ayuda que estorbo/molestia añadida.

    • Nora

      Gran artículo. Como te entiendo con la ansiedad, la gente no imagina ni de lejos, salvo que lo haya vivido, como es vivir con ataques de pánico diarios durante mucho tiempo, es duro y creo que las que hemos pasado por ello somos gente cojonuda y valiente, no es fácil batirse en duelo con los fantasmas del miedo y vencer. Yo ahora me conozco mucho más, he superado miedos inimaginables para mi, sé convivir con los momentos de ansiedad y he aprendido herramientas para dejar atrás a la jodía esa.
      No hay que avergonzarse, todo el mundo tiene su talón de Aquiles, lo importante es que no te limite la vida y a eso se aprende. Bendita meditación, bendito Reiki, bendita terapia holística que me han devuelto la vida y la felicidad.
      Millones de abrazos para todo el que sepa qué es vivir con ello.

    • https://twitter.com/beuttxi Bea

      Es increíble lo común que llega a ser nuestro trastorno, y lo difícil que se hace contarlo o pedir ayuda al principio. Ante todo me gustaría calmar y dar esperanza a las personas que conviven con ello sin entender muy bien que les pasa. No, no estáis locas…y no, tampoco os vais a morir.

      Si bien éste pretende ser un mensaje alentador, también es importante que entendáis que tendréis que convivir con él, como ya decía Mariella, del mismo modo que lo hace el que tiene trastorno por hiperactividad, déficit de atención, hipotiroidismo y un largo etc. Lamento deciros que no hay una máquina del tiempo que os devuelva a aquellos días maravillosos antes de que todo se desatara. Y que no, ya no sois aquella persona ni lo seréis jamás.

      Pero eso no tiene por que ser malo. En primer lugar, creo que es esencial que pidáis ayuda y os pongáis a trabajar con profesionales. Como bien dijo Einstein “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.”
      También me gustaría recalcar que es un proceso lento, y en el que muchas de [email protected] seguimos trabajando a diario después de muchos años. Cuando hay una herida, hay que lavarla antes de coser. La meta es procurar que la ansiedad nos condicione lo mínimo en nuestra rutina.

      Sí, conozco de primera mano las sensaciones. Esos mareos que te dan sin razón aparente, la vista se te nubla por un momento y sientes que vas a desvanecerte. Sentarte en una silla incorporada como si fueras a salir corriendo. Esa presión en el pecho, como si al inhalar no cupiera casi aire. Taquicardia. El nudo en el estómago acompañado de náuseas o diarreas. En mi caso la sensación de me iba a tragar la lengua constantemente (jajajaja lo sé lo sé). 100 % psicosomático, es decir, que todos esos achaques son provocados por uno mismo, sin atender a razones médicas, sino puramente cognitivas.

      Dejar de evitar situaciones (conducir, salir de fiesta…), lugares (cine, clase…), personas. Dejar de inventar excusas. Dejar de anticipar. No hacer de la apatía un estado cotidiano. No refugiarte continuamente en lo conocido. Dejar de acusarte y castigarte.

      Nos os esforcéis demasiado en intentar que os comprendan, para los que no lo padecen es todo muy exagerado. Sed francos con vosotros mismos y tened paciencia.
      ¡¡¡Ánimo a todos los que estéis en ello, sois [email protected] [email protected] valientes!!!

      Saludos de una pedagoga y ansiosa de la vida.

    • Marijose

      Ole tú y tu valentía. Sin palabras (y anda que eso no es difícil…)

    • Sara

      Hola
      Te cuento, yo he pasado varias, esta última (de la cual me estoy recuperando) y otra hace unos años que fue gorda.

      Yo me sentía que todo era negro, que estaba en un agujero, que me daban consejos pero no me daban la mano para salir, porque no sabían que hacer. Me sentía con un dolor en el pecho, pero no era físico, era como en el alma, en el corazón o en los sentimientos. Lloraba desconsolada y no sabía como poder salir.
      No quería salir de casa, también me cuesta horrores estar con muchos desconocidos, aunque vaya con un conocido.
      Me siento sola porque creo que no me entienden y la gente se va… no está ahí
      Tengo una mama que la amo, es la única que no ha desaparecido, pero sufro tb porque cuando me ve así ella sufre y no sabe ayudarme, asique me siento tb culpable por ello.
      De mi vida han desaparecido “amigos” que dicen que nos distanciamos, ¿me preguntaste si me pasaba algo? no, simplemente hicieron sus vidas, y un ex que me regañaba por mis problemas de sueño, no me abrazaba cuando lloraba, que prefirió pegarse un verano alucinante a estar conmigo, y luego volvió pero me vio mal porque mi yaya estaba mala y se fue de nuevo. Espero que toda esta gente nunca pase por ello, porque no saben el dolor que se siente, y lo peor es no saber expresarlo, no saber porque, no poder hacer ver como te sientes….

      Es como si fueses por un agujero negro, y no ves luz….

      No sé si me habré explicado, lo he escrito tal cual recuerdo…
      Tengo miedo a volver, por varias razones, perder a la gente que me queda, no salir de ahí, hacer sufrir a mi mama y lo mal que se pasa con esos sentimientos dañinos

      La gente no entiende lo que es, no entiende que es una enfermedad, no es que quieras llamar la atención sino que te duele el alma y no tienes fuerzas para nada porque luchas con tus monstruos para poder sobrevivir y salir

      Un saludo, espero que todo te vaya bien y no caigas nunca más

    • Clara

      En mi caso la depresión se desencadenó trás varios sucesos familiares que me hicieron creer que yo tenía todas las enfermedades del mundo. Y los medicos ayudaron mucho en su ayuda, diciendo que no tenia nada, que no fuera tanto al medico y que dejara de preocuparme por la vida y disfrutara de las cosas. Yo sentía constantemente que tenía una pelota de golf en la garganta y que eso me impedia respirar.
      HOLA, 21 años, viviendo en una ciudad lejos de mis padres y pensando que tenía problemitas de corazon, pulmones y vete tu a saber que más. Solo cuando me fui a la privada, un medico del cual no me olvidaré nunca me dijo que tenia ansiedad.
      Hoy he cambiado bastante de vida, pero la ansiedad sigue ahi, agazapada en mi interior, esperando el momento mas inoportuno para saltar y liarmela, pero ahora es mucho mas llevadera. Aunque en mi nueva ciudad, mi medico de cabecera sigue insistiendo en que la mejor opción es dejar de tomar las pastillas sin ver a un terapeuta, yo me niego.

      Realmente lo que mas me ayudo a sobrellevar esta dura carga fue la convivencia con mi compañera de piso, que también sufria lo mismo, y la una a la otra nos dimos mucho apoyo.

    • Martabf

      Yo hace dos años tuve mi punto álgido de ansiedad. Me tire un año entero sin salir de casa excepto para ir al trabajo y poco más. Era incapaz de estar en un bar o incluso en una terraza si había mucha gente sin tener ganas de salir corriendo. No podía ir al cine o a una simple cena con amigas. Es muy frustrante, porque además en mi caso lo que me ocurría era esa horrible sensación de ahogo, de ir a morir sin poder hacer nada por evitarlo. Había veces que parecía que iba a poder con ello y de repente…zas, respiración hiperventilada, temblores, mareos, sensación de ahogo, escalofríos…Y salir corriendo. No llegué a medicarme pero si fui a terapia. De repente un día empecé a aprender a vivir con ello. A día de hoy no lo he superado del todo, pero digamos que he aprendido a ignorar los síntomas. Puedo estar en la latina sin que me de un parraque e irme de vacaciones y hasta pasármelo bien, antes solo pensaba en contabilizar los días que habían pasado sin que me diera un chungo como si se tratase de una competición. Lo peor es lo que tú dices, intentar buscar sentido a esto, el porqué te pasa a ti si aparentemente no hay nada malo en tu vida. Y sobre todo la sensación de ser una incomprendida. Tratas de explicar como te sientes y parece que nadie te entiende. Es como si pensasen que lo haces por llamar la atención o directamente porque eres gilipollas. Es muy duro cuando te dicen lo típico de “Tienes que cambiar de actitud”, “Estas mal porque tú quieres”, “Tienes que esforzarte para superar esto”, No señores, no quiero estar mal. Me encantaría ser la persona feliz de antes de convivir con esta mierda y poder dejar de salir huyendo de los sitios sin saber de qué. Con el tiempo también se aprende que la gente que te rodea no es que quieran joderte más, es que simplemente para saber lo que se sufre y se siente, hay que vivirlo.

      • http://www.sonmishistorias.com Mariella Villanueva

        Gracias por compartir tu historia con nosotras <3 Es tal cual!

    • Skaluz

      Acabas de dejarme out. Y no sólo porque lea cantidad de libros y sólo consigo leerlos si se el final y no, no es intriga. Gracias. Buscaré ayuda.

    

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