benedict
  • Querido diario

    Carta a mi amor eterno… y a mi amor pasajero

    Share on Facebook44Tweet about this on TwitterEmail this to someone

    Lo reconozco. Te fui infiel. Así de contundente quiero empezar esta carta. Amor de mi vida, el que más me ha querido, que siempre ha estado a mi lado, a las duras y las maduras. Llegué a enamorarme tanto de ti que desde aquel momento mi vida cambió totalmente, irradiaba alegría y buen humor, me hiciste confiar en mí mismo y hacerme ver como en el fondo sabes que soy: sexy, inteligente, diferente, alocado e indomable. Tu amor me hacía grande, enorme, un gigante capaz de cualquier cosa, que convertía los mayores retos en pequeñísimos problemas. Jamás en la vida conocí a nadie como tú, y sin embargo no pude evitarlo, la tentación era demasiado grande.

    Mi otro amor llegó como una tormenta, rompiendo todos mis esquemas, haciendo que todo mi mundo (y mi piel) temblara y se estremeciera, la calidez de su sonrisa, su mirada y sus preciosos ojos castaños, que me desnudaban mi alma cada vez que me observaban. La pasión que emanaba todos sus gestos, la forma en la que nos mirábamos de forma cómplice en las manifestaciones, las bromas subidas de tono y las tardes que escapábamos de clase para tirarnos en el césped para querernos sin aún habernos besado siquiera.

    tumblr_n58ne173Wf1tqxsfgo8_r1_500

    ¿Y qué habríais hecho en mi lugar? Aún rememoro con cariño esa primera vez que la invité a mi casa, le preparé esa pasta carbonara entre risas y chistes que eran como preliminares de lo que se avecinaba, después le hice el amor como si fuéramos amantes desde hace mucho tiempo, todo era demasiado perfecto, demasiado pasional, demasiado intenso. Pero llegué a confundirte, no eras el amor de mi vida (aunque llegué a pensarlo). Los nuestro fue increíble y aún echo de menos esa forma íntima de demostrar nuestro amor y nuestro cariño, esas cortas (para mí lo eran) tardes y noches de cama, viendo series, cocinándote una buena pasta, haciendo el amor, conociéndonos a besos, desgranando cada sentimiento con una caricia, escrutando nuestros cuerpos como si fueran obras de arte llenas de mil detalles y contrastes. He de decirte que me dan ganas de reírme cuando me decías que te veías gordita, porque no tengo palabras para definir la forma en la que disfrutaba de tu figura, de tu belleza tan deslumbrante como particular, de las curvas de tu cuerpo en las que podía perderme durante horas. Por último, tu personalidad era arrebatadora, tu alegría era tan magnética que eras capaz de convertir cualquier día gris en uno de los mejores días de mi vida.

    Amor de mi vida, escribo esto porque quiero que comprendas porque te perdí, de ese amor pasional e increíble me hice dependiente, me olvidé de ti, cuando amas con tanta intensidad a la persona que no es la adecuada puede convertirse en una droga, y sus efectos pueden ser realmente devastadores. Nunca dejé de amarte, quiero que lo sepas, pese a que este amor pasajero llenó mi vida de una forma inimaginable, pero también se convirtió al final en una ciénaga de dependencia en la que me hundía cada vez más y más, un pantano que me ahogaba, me asfixiaba y me impedía avanzar y ser feliz, y lo peor de todo es que me aferré a esa ciénaga como si lo fuera todo en mi vida, incluso creo que sin quererla realmente, pero necesitaba alguien que me reconfortara en los malos momentos. Pero no era esa persona la que necesitaba.

    4aafe1cf7d5c9c36cb3dc458875657ba

    Y ahora entiendo por qué te dejé de lado, y no fue por culpa de la otra persona, fue enteramente mi culpa, porque no supe apreciarte, no supe darte los mimos que necesitabas, a pesar de haber estado siempre ahí para mí. Ahora lo he comprendido, gracias, amor pasajero, por haber estado ahí durante estos años que han sido increíbles, siempre te recordaré con cariño, pero necesito volver con aquella persona que lo es todo para mí. Y no va a ser fácil, porque la he descuidado demasiado.

    Y ahora me miro en el espejo.
    Y veo a esa persona reflejada en él. El amor de mi vida. Soy yo.

    9186

    ¿Por qué te descuidé? ¿Por qué dejé de lado tantos amigos, aficiones, momentos y risas? Tengo tanto que volver a hacer contigo. Tanto que vivir y tantos otros amores que sentir, pero quiero que sepas que tú siempre serás el más importante, y que nunca te volveré a abandonar. ¿Por qué sabes? Nunca he amado tanto como cuando te he amado. Cuando me he amado a mí mismo más que a nadie ha sido cuando realmente me he liberado y he sabido querer a la gente que me rodea, cuando he sabido ser realmente independiente, un ser completo que rehúye de medias naranjas y de cuentos de Hollywood, alguien que se busca a sí mismo, se perdona a sí mismo y se ama a sí mismo por encima de todo. Entonces (y sólo entonces) es cuando he podido ser realmente feliz.

    Firmado: Juanaco.

    Sobre el Autor

    Imagen de perfil de Loversizers

    Este post está escrito por un colaborador puntual de WeLoversize. Si tienes algo interesante que contarle al mundo, puedes enviarnos tu textos y propuestas a [email protected]

    

    Login