Las tres Gracias
  • Querido diario

    Desmontando los eufemismos

    Share on Facebook182Tweet about this on TwitterEmail this to someone

    Una mañana se me ocurrió lanzar la siguiente pregunta en mi cuenta de Twitter: “Queridos: 1, 2, 3 responda otra vez. Eufemismos para gordos“. Y algunos de mis followers (que son gente muy maja) me contestaron: “rellenito, entradito en carnes, fuertota, grande, anchita…” y muchos otros adjetivos que no hacen más que enmascarar el insulto políticamente correcto. Porque amichis, el lenguaje no es inocente y aunque se hagan con la mejor de las intenciones, estos eufemismos también molestan.

    tumblr_my0mpdIL8l1t4ureuo1_500

    Lo que está claro es que “no ofende quien quiere, ofende quien puede” y me atrevería a añadir “a quien se deja”. Por eso hoy vamos a comentar, e intentar desmontar, algunos de los eufemismos más manidos, que seguro que os suenan a más de una.

    • El concepto de robusted. Siempre me ha inquietado utilizar el adjetivo “robusto” para referirme al cuerpo de alguien. Robustas son las secuoyas, no las personas.
    • Las comparaciones con las manifestaciones artísticas de otras épocas son un clásico. Todavía no tengo muy claro si tener una “belleza rubensiana” es bueno o malo.
    • Los eufemismos que más me gustan son los locales, principalmente las gallegadas como “trofollo” o “fanegas“, es imposible tomármelas a mal.
    • Es curioso como, cuando se raja de otra persona en tu presencia, rápidamente se cambia el “gordo” por “gordito”. Existe una especie de pudor a hablar de gordos delante de otros gordos para no herir sensibilidades. Pero con lo que se hace daño es con la carga negativa del adjetivo en si mismo y convertirlo en diminutivo no lo hace más bonito.
    • Ese rollo de usar nombres de grandes mamíferos marinos famosos como insulto, es una genialidad propia de la infancia más tierna. Lo curioso es que no son nada ingeniosos, casi preferiría que me compararan con un manatí que con la orca Willy. Esto también puede aplicarse a los animales de granja (cuando era pequeña se metían conmigo cantándome aquello de: “Kiri, kiri, kiri”. Parafraseando a la madre de Bridget Jones: Niños… raza cruel).
    • Cuando hace un tiempo que no ves a alguien y no se le ocurre otra cosa mejor que decir que “te has puesto fuertecita”. ¿Hola? ¿Te digo yo que te han salido más arrugas o que se te ha caído mucho pelo?.

    kcdx

    Por otra parte están los adjetivos de nueva generación como “curvy” o “gordibuena“, que nos sientan mucho mejor. Incluso llegan a convertirse en una especie de piropo y hacen que nos sintamos un poco más orgullosas de nuestros cuerpos. A estos podemos sumarle algunos otros: exuberante, voluptuosa, lozana… no dejan de ser eufemismos, pero en positivo.

    Personalmente me gusta llamar a las cosas por su nombre, siempre he sido gorda y creo que he aprendido a sudar de los desprecios e insultos que no hacen otra cosa que reflejar las inseguridades del interlocutor, pero soy plenamente consciente de que no a todos nos afecta de la misma manera. A lo único que aspiro es a que nos dejen en paz, detrás de unos kilos de más hay un millón de componentes y los eufemismos en negativo no ayudan absolutamente a nada.

    ¿Qué pensáis vosotras sobre el tema?

    Sobre el Autor

    Imagen de perfil de Beatriz Romero

    Politóloga y divina. Defensora a ultranza de la cultura popular y del pecho grande y natural. Sufro de la terrible enfermedad de lo cuquis pero intento llevarlo con dignidad.

    

    Login