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  • Querido diario

    El poder de la vulnerabilidad

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    Hace un par de días me crucé en YouTube con una conferencia TED titulada “El poder de la vulnerabilidad”. La verdad es que solamente cliqué en el vídeo para poder ponerlo a parir después, porque estaba convencida de que no podía existir ningún tipo de empoderamiento en mostrarse vulnerable.

    vulnerable-quote

    Nunca me ha gustado la vulnerabilidad. Me aterrorizan las fiestas sorpresa porque me pillan con la guardia baja y nunca sé cómo reaccionar, me cuesta mirar a los ojos cuando hablo de las cosas que me apasionan, mi mayor miedo es llorar en público y, cuando me enamoro, hay siempre una parte de mí que mantengo cerrada a cal y canto para convencerme falsamente de que todavía tengo algo de control.

    ¿Por qué hago todo esto? Supongo que porque tengo miedo. Porque, en realidad, no es que no me guste la vulnerabilidad, es que me da pánico. Me da verdadero terror pensar en dejar salir todo lo que hay dentro, porque en ese momento es cuando los demás te ven. Y me refiero a cuando te ven de verdad. Cuando ven que, en realidad, estás muy lejos de ser perfecta. Cuando ven la esencia escondida detrás de la máscara.

    Como siempre dicen aquello de que hay que conocer al enemigo, decidí pausar el vídeo y escribir una lista de las cosas que me hacían sentir vulnerable. Y al final quedó algo así:

    Cosas que sacan de la jaula al monstruo (AKA la vulnerabilidad):

    – Cocinar algo por primera vez y no tener ni idea de cómo hacerlo.

    – Las despedidas.

    .- Las primeras citas.

    – No conocer a nadie en un sitio lleno de gente.

    – Ser la primera en decir “Te quiero”.

    – Los funerales.

    – Decir que no a algo.

    – Decir que sí.

    – Las entrevistas de trabajo.

    – El sexo.

    – Ponerme el primer pantalón corto del verano y ver que mi tono de piel dista mucho del de la chica en bikini que sale en el anuncio de la tele.

    – Los espejos.

    – Hablar de lo que me entristece.

    – Hablar de lo que me apasiona.

    – Escribir esta lista.

    La conferencia continuaba diciendo que una de las necesidades innatas del ser humano es sentirse conectado con los demás y que, cuando nos mostramos realmente, con luces y sombras, aparece el miedo a que ocurra justamente lo contrario: que seamos rechazados porque nuestro verdadero yo no sea aceptable o, en el peor de los casos, no sea digno de ser amado y respetado (Ahora que he metido a la humanidad entera en el problema, me siento mucho más cómoda).

    Pero la cuestión es que también aseguraban que es imposible conectar con los demás sin mostrarse vulnerable. Es paradójico porque precisamente por miedo al rechazo y a esa desconexión, terminas tú mismo aislado. Directamente eliminas la posibilidad de conectar con alguien porque da demasiado miedo que no salga bien, y te creas una especie de burbuja de impasibilidad en la que finges que nada te duele demasiado, ni te apasiona demasiado, ni sientes nada demasiado. Una isla donde solo estás tú. Pero eso sí, vives tranquilo porque allí no puede pasarte nada malo… Ni nada bueno… Ni nada de nada.

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    La charla terminaba con la siguiente reflexión: Para ser vulnerable, primero hay que ser valiente, o “courageous” en inglés. La palabra “courage” (valentía en castellano) viene del latín “cor”, que significa “corazón”, y esto se debe a que la primera definición de “valentía” recogida por un diccionario fue: “contar quién eres de todo corazón.

    Si yo no odiara la vulnerabilidad y me invadiera un ataque de valentía, diría esto: Me encanta escribir. Desde siempre. Y, también desde siempre, aparte de una de mis pasiones, la escritura ha sido una de mis mayores vulnerabilidades (creo que por eso ni siquiera me atreví a ponerla en la lista).

    Cuando escribo me siento desnuda. Me siento completamente expuesta, sin máscaras, y terriblemente vulnerable. Me invaden mil y un miedos. Pienso en el qué dirán y en el qué no dirán. Tengo que acallar constantemente la vocecita interna que me dice que no soy lo suficientemente buena y que mejor pruebe a hacer otra cosa. Y la mayoría de los días decido no compartir lo que he escrito, guardarlo en un cajón y esperar a que madure (el texto y yo), porque todavía no es suficientemente bueno. Porque nunca es suficientemente bueno (el texto y yo). Pero hoy no es uno de esos días.

    Con los dedos temblorosos, me dispongo a mandar esta reflexión a WeLoversize, y sé que con ello estoy dando el primer paso en la reconciliación con mi propia vulnerabilidad. De hecho, estoy convencida. Porque escribiendo todo esto he sentido la vulnerabilidad en su forma más brutal, pero también me he sentido más libre, más auténtica, más ligera… No sé. Me he sentido más yo.

    Así que, espero dejarme sentir esto muchas veces más, tal vez los días que de tanto odiar la vulnerabilidad de repente me vea seducida por su poder. Porque del amor al odio hay un paso, pero del odio al amor también.

    Bea Legidos

     

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    Este post está escrito por un colaborador puntual de WeLoversize. Si tienes algo interesante que contarle al mundo, puedes enviarnos tu textos y propuestas a [email protected]

    • Lucía

      A medida que iba leyendo el texto, sentía que lo podía haber escrito yo, incluso la lista… Gracias por compartirlo, gracias por expresar lo que otras persona sentimos. Ojalá sigas siendo valiente y compartas aquello que escribes. Gracias, de nuevo.

    • Yolanda Robles

      Estupendo post!… hace tiempo empecé a labrar un camino que tenía lleno de vulnerabilidades… mis piedras… unas escabrosas, otras más redondeadas, al final… piedras.
      Pisas mal, te duele, te caes….
      Sigo trabajando en mi camino. Pero ahora … lo que procuro, es salir ilesa.
      😀
      Enhorabuena por tu post!

    • Txikitin

      Muy bueno, no dejes de escribir 😀

    • Cecilia BM

      Tengo que ver ese vídeo!

    • Ceci Lia

      Reflejo y magia

    • Airam

      Me encanta tu reflexión ☺️porque me recuerda cuando conoci a mi mejor amiga ( y despues de encontrarnos cuando teniamos 15 años en el instituto seguimos con nuestra amistad ) que ella era super timida y yo al contrario abierta. El punto y la i decian los profesores. Pero nosotras poco a poco ibamos estrechando lazos.

      Cada una por separado nos sentiamos vulnerables muchas veces pero en cambio juntas era al contrario nos complementabamos genial (y aun sigue siendo asi) al igual que estando juntas nos ayudabamos con lo que nos costaba mas hacer….

      La vulnerabilidad te hace débil pero si lo miras por otro lado es un complemento que también te enseña a que hay que luchar cada dia. Aunque también he de decir que la peor vulnerabilidad es la que la gente ve de uno porque es un punto débil del que se aprovechan para dañarnos por mucha coraza que tengamos.

      • Bea

        Hola, Airam,
        Muchas gracias por tu comentario, me alegro de que te haya gustado! :)
        Creo que, efectivamente y por desgracia, la vulnerabilidad se ve como una debilidad. Eres débil por mostrar tus sentimientos, por dejar que algo te afecte (para mal o para bien), también eres débil por decir: oye, esto no me ha gustado u oye, esto me ha emocionado. Yo misma estaba convencida de que eso era debilidad. Pero me he dado cuenta de que no lo es. Ahora creo que es valentía en su más pura esencia. Es el valor de mostrarte sin la coraza esa que como has dicho nos ponemos a veces para que no nos hagan daño.
        Yo creo que es, precisamente, saber que nos pueden hacer ese daño e igualmente decidir ir al encuentro desarmados, sin escudos y diciendo: esto que ves es lo que de verdad soy y si no te gusta no hay ningún problema, porque lo principal es que me guste yo.
        Muchas gracias otra vez por tu comentario :)

    • Saru Fernández

      Ahora me entiendo… Fantástico post <3

    • http://www.sonmishistorias.com Mariella Villanueva

      Este es un post maravilloso.

    • Roxas13

      Felicidades por tu texto. Lo que te podría debilitar es la autovictimización continua, que no es lo mismo que me mostrar tus debilidades. Ojo, mostrarlas como algo más que forma parte de tí como ser humano. Además, ¿a alguien le divierte la perfección?

      • Bea

        Creo que has dado en el clavo! Se trata de no mostrarte como una victima, al revés! La vulnerabilidad nos hace únicos a todos ycreo que es precisamente lo que nos hace perfectos dentro de la imperfección!
        Muchas gracias por tu comentario :)

    • teresa díaz guzmán

      ​Valiente, muy bien hecho!

      Te has sentido “más yo”? Pues adelante, estás en el camino directo hacia tu esencia. Sí, es el que más aterra pero puedes vencer el miedo y descubrirás que eres capaz! Entra en la piscina pasito a pasito o de cabeza, según te sientas pero es la única manera de vivir.

      Me ha emocionado tu texto. Se nota, verdad? Un abrazo!
      t.

    • Iria Rodríguez Pérez

      Me ha gustado mucho tu texto, no dejes de escribir y de sentirte vulnerable :)

    

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