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Vida sana

Mi vida con dermatitis atópica

Imagen de perfil de Loversizers
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Hoy os vengo a hablar de mi vida con esta enfermedad incurable, que no es terriblemente grave, pero que es un absoluto coñazo: la dermatitis atópica. Quizás lo primero será presentarme: Me llamo Alba, tengo 22 años y convivo día a día con esta asquerosa enfermedad. Para las que no sepáis de qué se trata, y en términos vulgares os diré que es una enfermedad con la cual te salen eccemas por todo el cuerpo, los cuales te pican (tanto que a veces pareces un simio en la selva), da igual dónde te pique, dónde estés… La dermatitis atópica es superior a ti y te vas a rascar como si te fuera la vida en ello ¿Cuándo paras de rascarte? Cuando llegas al hueso.

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Estéticamente, nunca he llevado mal tener dermatitis atópica, aunque mi piel parezca a veces papel de lija, y tenga heridas por todo el cuerpo. Incluso a veces me río. Pero cuando la gente no te conoce entiendo que dé un poco de asco. Yo no me lo tomo a mal, y lo primero que hago es decir: No, no tengo la lepra, no, no es contagioso. Más de una persona que me ha conocido sé que ha respirado más tranquila al decirles eso. Todos tenemos imperfecciones, y sí, la dermatitis puede ser un asco, pero hay que aceptarla, y si a alguien no le gusta… ¡Qué le den! Ya tenemos bastante con aguantarla, como para aguantar que nos pongan malas caras por tenerla… ¡Y al que le pique, que se rasque! (Nunca mejor dicho).

Que no le guste a la gente mi piel, me la bufa un poco, la verdad. Lo que me toca la moral (por ser algo fina) es que toda la ropa que tenemos que llevar es de productos naturales, preferiblemente algodón (la piel con los otros tejidos nos pica más todavía, es un horror llevarlos). Cuando me detectaron la enfermedad, fue un mes antes de mi graduación. Un horror de ropa llevé. No encontré nada 100% algodón, bueno sí, lo que llevé, pero vaya… Un cuadro como podéis imaginar.

Con los años he conseguido varios trucos, para no ir todo el día en chándal, o por lo menos poder arreglarme en ocasiones especiales, así que allá van:

  • ¡Larga vida a las faldas largas con mallas por debajo! He utilizado esta solución varias veces en invierno, las mallas son del algodón, y como no podemos llevar medias… Es lo más parecido. Con la falda larga no se nota. También, por la noche, como todos los gatos son pardos he llevado faldas y vestidos con mallas negras y con botines. Así no se ven que no son medias.
  • Cuanto menos ropa lleves mejor (esto puede darse en muchos aspectos de la vida) cuanto más aireada vaya nuestra piel, nos calmará mucho la dermatitis.
  • He encontrado algo que me encanta, por ejemplo un vestido, pero no es algodón… Puede haber varias soluciones para llevarlo: forrarlo por dentro o llevar ropa de algodón por debajo del vestido o que el vestido no vaya pegado a la piel. source
  • Lavar varias veces las prendas nuevas, el desgaste con los lavados hace que los productos que se quedan impregnados en la ropa al hacerla se vayan, eso nos dará comodidad.
  • Aunque esto ya es algo más difícil, buscar tiendas tanto online como físicas que traigan bastantes productos en algodón. Para mí día a día suelo tirar de tres tiendas por excelencia; H&M y Primark. Suelen ser las dos tiendas en las cuales encuentro más ropa de 100% algodón y para ropa deportiva Decathlon.

Alba Cantera.



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