Parece que hoy en día con toda la información que tenemos a nuestra disposición ya tenemos que saber de todo y además ¡Bien!

La mítica frase “nadie nace sabiendo” hay veces que parece que se nos olvida, y que damos por hecho que ciertos aspectos los tenemos que saber y conocer porque es algo que va “innato”.

Una de las partes de nuestras vidas que más dañada por esto es sin duda la parte sexual en todos sus ámbitos.

Y ahí estas tu, iniciándote (o repasándote) en el contacto sexual contigo misma, y a la hora de verdad aparecen todas esas dudas, de cómo hacerlo, cuando, de qué manera, con qué, y un larguísimo etc.

Llegados a este punto tienes varias opciones

  • Te callas: Si hija, al final decides meterte la lengua en el culo y mejor no preguntar no vaya a ser que piensen que eres medio lerda o que te falta alguna pieza por ahí abajo y te confirmen lo rara que eres (o eso te piensas tú).
  • Miras en internet: En el mejor de los casos no acabas en una página porno viendo todo tipo de barbaridades, y entre todos esos millones de artículos y de información, tú, que no tienes mucha idea de esto, tienes que decidir qué información es de calidad y cual una patraña (lo tienes complicado)
  • Preguntas a tus amigas: En este caso puede pasar varias cosas, que tus amigas sepan menos que tú (algo frecuente) y te acaben liando, que tengan algo más de información y te ayuden o que no tengan mucha más idea y terminen dándote un consejo regulinchi.
  • Recurrimos a información de calidad: que suele ser escasa y suele venir de la mano de sexólogos, ya que somos los que hemos estudiado un poco de esto y te podemos guiar un poco más.

Por lo que, si tienes dudas aquí te traigo una serie de consejitos para que tu búsqueda de placer sea más eficaz

  1. Tienes que conocer tu anatomía, por tanto espejito entre las piernas y a observarte bien donde está cada parte y qué se despierta cuando lo tocas, qué sensaciones tienes, y demás. Sobre todo, ver si ubicas tu clítoris y la entrada de tu vagina.
  2. Si no estás excitada o si no estás usando la fantasía ni lo intentes, es decir, ponerte a tocarte el clítoris como si quisieras borrártelo mirando al techo pensando en la lista de la compra no es para nada eficaz y no te dará orgasmos ni por accidente. Así que cuando te toques tienes que estar a lo que estás.
  3. Utiliza un juguete, siempre es mucho más fácil y estimulan de una forma más fácil y ¡Ojo! No tiene que ser un pollón con 7 modos de vibración, puedes empezar con una pequeña bala vibradora para estimular el clítoris y luego ir subiendo de nivel.
  4. Masturbarse no se trata de meterse los dedos en la vagina sin sentido, son muchísimas las chicas que se empeñan en masturbarse de esta forma y sienten una gran frustración porque apenas sienten nada, y es totalmente normal. La clave del éxito está en tu clítoris, no intentes reproducir una penetración, cuando estas tu sola la estimulación puede ser solo por fuera y puede ser maravillosa créeme.
  5. Hazlo en un sitio donde estés cómoda y tengas tiempo, es decir, si te pones en la ducha, de pie y los 5 min antes de irte a clase o al trabajo mal apaño hacemos. Mi consejo hazlo en la medida de lo posible en un sitio que estés tumbada o sentada y te encuentres cómoda y date tu tiempo para practicar, que las prisas no son buenas.

Realmente masturbarse es un mundo, cada mujer encuentra su mejor forma o estrategia y a base de probar y dejarse llevar es como conseguimos el éxito en este sentido. Por lo que el mejor consejo que te puedo dar es que investigues tu cuerpo, dale tiempo al placer.

No vayas directamente a los genitales disfruta de todo tu cuerpo, y cuando vayas a estimular no pierdas de vista tu clítoris, como lo hagas es cosa tuya.

Aida Vallés Psicóloga especializada en Sexología y Terapia de Pareja

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