No me gusta el rosa, no creo en príncipes azules ni mi sueño es casarme vestida de blanco. Las comedias románticas me dan más pereza que otra cosa y los lazos y la purpurina me ponen un poco nerviosa. Me gusta comer pipas en un banco, decir burradas con mis amigos y hasta los 17 años era toda una judoka. Así, a grandes rasgos, no me definiría como una persona cursi y moñas.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando hablamos de música? Cuando hablamos de música, amigas, estoy perdida. Lo reconozco, Cuanto más sufran mejor. Cuanto más se desgañiten mejor.

Todos sabemos que Sabina, Serrat, Nacho Vegas o Albert Pla son unos grandes cuando hablamos de música de autor; pero ojo con las nuevas generaciones que apuntan maneras. Aquí va mi top 5, mi lista de incondicionales.

Andrés Suárez

El gallego que viene de un pueblo donde, como dice él, hay dos vacas y una casa; el que empezó cantando en el metro y acabó llenando Vistalegre (aforo: 15.000 personas); el que te deja muertita en cada directo y el que con sus canciones te transporta al mar.

Luis Ramiro

Ojo cuidao con las letras de este hombre porque es oro todo lo que sale por su boca. Además, sin que lo sepamos, ha compuesto la banda sonora de la vida de todas y cada una de las mujeres de este planeta. Aquí la dejo ;)

Fredi Leis

Probablemente el menos conocido de todos pero no por ello el menos importante. Con un largo camino por hacer, este gallego acaba de lanzar este invierno su primer disco. Sus canciones son como pequeños abrazos llenos de ternura. Apunta maneras.

Marwan

De raíces palestinas pero criado en Aluche. Para mi, uno de los mas canallas, de los más reivindicativos y de los más originales. Sus canciones no entienden de fronteras. Además, él tuvo la culpa de que me enganchase (sí, soy una yonqui de los cantautores) a este tipo de música.

Zahara

Es pequeñita pero matona. Nadie como ella sabe mandar a la mierda a sus ex con tanta clase. Con sus directos te hace partícipe de la locura y la vorágine de sus canciones. Además, sus letras están cargadas de ironía, sarcasmo y humanidad.

Si has sobrevivido a este post, eres una de las mías. Nos vemos en el próximo concierto.