Vi este artículo y me encantó. Me he permitido hacer una traducción libre pero puedes leer el artículo original en inglés, aquí.

Las personas tímidas, por culpa de las series y películas, tenemos fama de serias y aburridas, incluso de torpes. En cambio, lo cierto es que somos personas muy atractivas pero no mostramos lo maravillosas que somos a todo el mundo. Aquí hay diez aspectos que nos hacen ser lo puto más.

el atractivo de las personas tímidas

Pensamos mucho

Pasamos gran parte del tiempo en nuestros ricos mundos interiores porque es el lugar más seguro que conocemos. Nuestra cabeza nunca para y mantiene diálogos internos sobre la vida, el universo, el amor, la amistad, la física cuántica, el vuelo de un pájaro o la composición de un lápiz. Cualquier cosa nos parece interesante y buscamos la manera de llevar adelante nuestras ideas en el mundo real. Cuando una persona introvertida habla, ten por seguro que ha pasado muchas horas pensando en ello, que tiene una opinión formada y que ha elegido cuidadosamente las palabras que utiliza.

Tenemos relaciones profundas

Siéntete especial si una persona introvertida te deja entrar en su mundo porque no lo hacemos con todo el mundo. Cuando bajamos las barreras que nos protegen del exterior, te hacemos saber que nos interesas y que queremos conectar contigo en un plano más profundo. En ese momento, estamos ofreciendo un nivel de intimidad y vulnerabilidad nuestro que la mayoría nunca llega a ver. Entended esto en un sentido amplio de las relaciones humanas, no necesariamente sexual.

las tímidas sabemos escuchar activamente

Sabemos escuchar

Somos la compañía perfecta en cualquier sobremesa: podemos hablar de todo y nada durante horas. Sabemos escuchar bien, de forma activa. También eso que no dices, eso que guardas en tu corazón y crees que solo tú conoces: es un superpoder que tenemos. Si necesitas consejo, nos volcamos contigo: ponemos nuestra mente a tu servicio y te aportamos un apoyo de incalculable valor.

Somos misteriosas

En una multitud, nos verás siempre en la parte exterior, observando al resto de gente. Si se trata de una fiesta, iremos de grupo en grupo sin estar mucho rato con ninguno. Sabrás que estamos allí, seremos cordiales, pero no tendrás tiempo de averiguar mucho sobre nosotras. No seremos el centro de atención ni coquetearemos con todos los presentes. Controlamos nuestro estado de ánimo, que puede ser independiente del ambiente general, nuestras emociones y puede que hasta nuestro lenguaje corporal. De algún modo –a veces no sabemos cómo– atraemos a la gente. El misterio es magnético.

masked woman

Suponemos un reto

A diferencia de la gente extrovertida de la que sabes todo en cinco minutos, de nosotras solo sabrás lo que nosotras queramos y cuando nosotras queramos que lo sepas. Dosificamos la información para despertar la curiosidad de quien nos interesa. A la vez, ese tira y afloja nos permite descubrir si esa persona vale realmente la pena. Esta técnica funciona: ya se sabe que no hay nada más irresistible que un reto. Como extra, al final la otra persona creerá que ha sido ella quien nos ha cazado.

Sabemos cuidar de nosotras mismas

Las personas introvertidas no queremos llamar la atención. Preferimos pasar desapercibidos entre el público, ser una más. Pasamos mucho tiempo en soledad porque nos gusta, disfrutamos de nuestro espacio y, cuando nos reunimos con otras personas, dejamos poco al azar. Nos aseamos bien, elegimos con cuidado la ropa que nos ponemos y la actitud que mostramos. Prestamos atención a los detalles –como los pendientes que nos regalaste o el perfume que te gustó– para que nos veas justo como nosotras queremos.

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Y también cuidamos de los demás

Sabemos lo difícil que resulta explorar el espacio exterior, por eso cuidamos siempre de que las personas que nos importan se encuentren bien. Acogemos a amigos en nuestra casa, les llevamos sopa cuando están enfermos o invitamos al café al compañero de trabajo que hoy tiene mala cara. Hacemos lo mismo casi con cualquier persona solo por puro altruismo. Damos sin esperar recibir algo a cambio, porque somos buena gente.

Somos personas seguras

Las personas que pasamos mucho tiempo solas nos conocemos bien a nosotras mismas. Estamos conectados con nuestros valores y con la vida. Sabemos lo que nos gusta y lo que no, y sabemos alejarnos de esto último. Esta confianza y seguridad se transmite fuera –a veces incluso se amplifica– y resulta atractiva y deseable.

somos buena compañía

Somos una buena compañía

Las personas introvertidas tenemos tendencia a buscar la paz y a disfrutar del momento que vivimos y de la compañía que tenemos en ese momento. E intentamos que la otra persona también lo pase bien. Te apoyaremos siempre en lo que decidas, aunque a veces lo hagamos a cierta distancia. Por ejemplo, no queremos subir a cantar contigo en el karaoke pero somos las animadoras más ruidosas de la primera fila.

Llevamos la lealtad por bandera

Elegimos cuidadosamente a la gente a la que dedicamos nuestro tiempo. Para nosotras, las tímidas, cualquier relación –sea de negocios, social o de pareja– supone una inversión de energía y tiempo. Sabemos cómo mantener el contacto con las personas que nos importan. No abandonamos las relaciones con facilidad y defendemos a los amigos sea cual sea la situación. Pero esto no es incondicional: esperamos reciprocidad en nuestras lealtades y si nos traicionas, desapareceremos.

 

los tímidos somos personas maravillosas

En resumen, somos personas increíbles con un interior profundo y oculto al que solo dejamos acceder a quien consideramos que vale la pena. Si alguna tímida te ha abierto su mundo, siéntete afortunado.