ir despacio en las relaciones
Amor & Polvos

Relaciones a fuego lento

A veces escucho historias de parejas que se han conocido, se han gustado y en menos de dos semanas están (prácticamente) viviendo juntos. Puede ser cosa del frío porque como da pereza salir, pasas tantas horas en tu casa (o en la suya) que al final se queda…

Y una de primeras siente un poco de envidia pero, un segundo después, llega la razón a poner orden y lo califica de locura porque me parece más sensato ir despacio en las relaciones. Principalmente porque no conoces realmente a la persona con la que te has puesto a vivir.

No sabes cómo es cuando tiene un mal día, desconoces cómo reacciona cuando se enfada –posiblemente aún no os habéis enfadado– o qué hace cuando le toca una temporada con mucho estrés. Y que vivir con alguien no debe ser algo que pase sino algo que decidas de forma consciente.


Photo credit: Chema Concellon via Foter.com / CC BY-NC-ND

Tampoco se han confrontado aún tu manía de tener recogido el comedor con la suya de no llevar los platos de la cena al lavavajillas hasta la mañana siguiente, o la tuya de dormir hasta las 12 los domingos y la suya de madrugar para aprovechar los festivos. Al principio los dos estáis dispuestos a ceder pero eso no es real, no se sostiene.

Encajar tus espacios y los suyos, tu trabajo, tus aficiones y las de la otra persona no es fácil, menos al comienzo cuando la demanda de estar juntos suele ser mayor, cual adolescentes. Hay que mantener la cabeza fría para no dejar de lado todos esos otros aspectos que forman tu vida y a los que hasta hace dos semanas dedicabas tu tiempo.


Photo credit: pedrosimoes7 via Foter.com / CC BY

Tus amigos no desaparecen y tampoco los suyos. Está genial que tengáis tiempo para estar juntos, claro, pero también sigue yendo a las clases de yoga, que él vaya a su caminata del domingo por la mañana o a comer con sus padres y tú con los tuyos.

¿Puedo incluirlo en mis planes? Claro que puedes pero tal vez es demasiado pronto para que vaya a cenar con tus amigos o a comer con tu familia, ¿no crees? Incluso siendo una pareja ya consolidada, es bueno que cada uno tenga sus momentos para seguir siendo un individuo además de parte de una pareja.


Photo credit: michaelgoodin via Foter.com / CC BY-NC-ND

Vivir con alguien implica (al menos yo lo veo así) un nivel alto de compromiso y un esfuerzo para encajar dos mundos, para crear un tercero que no rompa ninguno de los dos anteriores. Para lograr esto es fundamental la confianza que se teje sobre pequeñas demostraciones y poco a poco aumenta el nivel.

El tiempo dirá, cuando pasen el enamoramiento y la fase de ceguera transitoria, si sois una pareja con posibilidades de consolidaros o sólo fue un espejismo de pura atracción. Ese interés afectivo mutuo dará paso a una amistad o no.  A las dos semanas, todo es aún una posibilidad, así que tómatelo con calma.

¿Sois de ir despacio o de echar el resto la primera semana?

Foto de cabecera: josh.greentree via Foter.com/CC BY-SA

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