No es la primera vez que veo como alguien habla de las relaciones como si tuviera la fórmula secreta para lograr el éxito de una relación.

¿Cuál es la fórmula secreta? Vamos a ver nenas que no hace falta llamar al número de la esperanza, ni hacer conjuros druidas para invocar la relación perfecta.

Muchas de nosotras nos hemos encontrado con personas que se han sentido en plena potestad para darnos lecciones acerca de nuestras preferencias a nivel sentimental.

Y es que parece, que si llevas más de 5 años en una relación te dan la patente de la fórmula para el éxito sentimental. Y claro, automáticamente tienes total derecho a cuestionar las elecciones de los demás, porque ahora eres guardián de los secretos para lograr una relación perfecta. Ahá, claro que sí.

El caso, que cuando una empieza una relación parece que debe escuchar y seguir todas las pamplinas que su entorno le echa encima. Lo típico: «No le escribas a menudo para que no se lo flipe» «El primer año no seas proactiva en la relación para que le cueste conseguirte» «No folles hasta llevar 4 meses conociéndole» «Si no te presenta a sus padres en el primera año no quiere nada serio contigo» «No te vayas a vivir con él antes de un año» y mil historias más.

Te metes a conocer a una persona con toda la ilusión del mundo y te encuentras con todas esas pautas que debes seguir porque claro, tú quieres que vaya bien. Además, si luego la historia de amor no va cómo esperabas, siempre te tocará soportar un «Te dije que no hicieras las cosas así»

Nenas, vivimos en 2022 y es el momento perfecto para llevar una relación de la manera que nos salga del papo.

Si le quieres comer el pirulo en la primera cita, no pierdas el tiempo. Si no quieres llevarle a tu casa hasta que pasen 6 años, no lo hagas. Así de simple, seamos nosotros mismos y permitámonos disfrutar de nuestra intimidad y nuestra vida sentimental de la manera que nos salga del anusko.

Conozco parejas que se enrollaron de fiesta, echaron el primer polvo en el portal de al lado de la discoteca esa misma noche y son más felices que dos pingüinos con una buena manta. También conozco parejas que llevan desde los 15 años juntos, que se casaron sin haber convivido antes e igualmente son felices
¡Y ojo! También conozco parejas que hicieron todo tal y cómo creían que debían hacerlo: 3 años de noviazgo, 2 de convivencia y mil de matrimonio. Pero ¿Sabes qué? No se soportan el uno al otro.

Y es que esto es más habitual de lo que creemos ¿Por qué? Porque no nos gusta sentirnos enjaulados. Y cuando vivimos acorde a lo que alguien nos dijo que era lo correcto, vivimos sin libertad.

Créeme en una cosa: No existe la fórmula secreta para el éxito en una relación. No existe. No hay. No está.

Cada persona es un universo y es surrealista intentar seguir la “fórmula secreta” para el éxito de una relación de otra persona. ¿No crees?

Todos estamos condicionados por cómo nos han educado, nuestras inquietudes, nuestros miedos y nuestras chorradas. Si decido regirme por algo, al menos, que sea algo relacionado conmigo y mi manera de sentir.

Es todo mucho más sencillo que esas pautas y consejos acerca de cómo debes llevar tu relación. Al final, todo se reduce algo mucho más fácil y natural: dejarlo fluir.

Date la libertad suficiente como para sentir y vivir el momento, porque las relaciones pasan por muchas etapas y te mereces estar presente en tu relación y disfrutarla en tus propios términos. No existen dos relaciones iguales y por muy jugosa que sea a veces la comparación y por más que nos guste el salseo, es ilógico intentar simular algo que no nace ni de ti ni de tu pareja.

Así que nena, déjate de fórmulas secretas, que los únicos denominadores comunes en las relaciones sanas son: respeto, confianza, comunicación y mucho amor.

Y para los boca-chanclas expertos en relaciones: Hay series muy interesantes en Netflix.

M.Arbinaga