Un capítulo más donde España se reúne para criticar la revuelta social de los cuernos ajenos. La única tauromaquia que tolero. Aunque el programa de esta semana no fue tan fuerte como el anterior, la estupidez humana de los concursantes nunca defrauda. Nos habíamos quedado en el capítulo anterior con la hoguera de Lola, donde muy dolida y sentida le dijo a Sandra «Sandra, yo no he dejado de sentir, yo le sigo queriendo«. Y todas las chicas en general,  aunque Marina en particular, criticaban las actitudes de sus novios, como si ellas no hicieran nada y estuvieran de retiro espiritual cantando Alabaré.

Lucía, que estaba a un paso de atarse a un tronco y hundirse en las aguas del Caribe, amenazó con querer irse. Pero Marina, que necesita zorrerío ajeno para sentirse mejor, le dijo «Lucía no se puede ir, Lucía tiene que quedarse, para aprender a quererse y aprender cosas nuevas«.

  • La soltera vetada fue Carla, la churri de Diego, a petición de Lola que es como el perro del hortelano: «A ver si aprende y se da cuenta«, dice Lola.
  • Marina: «Qué asco de casa, de gente y de to. A partir de ahora voy a disfrutar más» – Claro, porque hasta ahora estaba resolviendo logaritmos.
  • Manuel: «Yo he visto cosas que no me esperaba. Lucía se pasa todo el video hablando mal de mí. Que yo sé que le he hecho daño poniéndole los cuernos, pero yo he mamado mucho, eh. Y si ya estaba un poco liberado antes, ahora me siento más liberado«. A Manuel le faltaba el pelo de un calvo para liberarse.

Jajajajaja, madre mía, el nivel de realidad paralela de esta edición. Manueeee, tienes más huevos que una granja de Chicken Run.

En cada casa se cargaron a dos tentadores y tentadoras, que ni sabíamos de su existencia hasta que los echaron. Aunque en el fondo empatizo con esta gente porque me representan cuando no me elegían en Educación Física para hacer equipos. Aparte de eso, todos escogieron a los mismos de siempre, salvo Lara que escogió a Txabi y Diego que escogió a Jennifer porque Carla estaba vetada.

  • Diego: «La verdad que quería darle la cita a Carla pero como está vetada se la doy a Jennifer que después de Carla me parece la más guapa«.
  • Jennifer: «Hombre me sienta un poco mal ser segundo plato«

Pero niña… ¿tú sabes que estás en un programa cuyo objetivo es liarse con chicos con novia?

Lola le dio la cita a Simone por la mañana pero luego en la piscina lo rehuía: «Ya no lo veo como antes, ni lo abrazo como antes» (ANTES ERA HACE UNAS HORAS). «¿Él no se da cuenta que estoy poniendo distancia y todavía viene a absorberme? Es que me agobia. Yo creía que me gustaba Simone pero estoy enamorada de Diego, sólo pienso en su boquita. E igual es muy frío tía, y no me da cariño tía, ni me apoya tía, ni me besa tía, pero es mi ratonín tía«. Tu vagina necesita gafas, tía.

Jennifer aprovechó su momento de gloria para sembrar un poquito de mierda en la casa ya que son los únicos minutos que saldrán de ella por televisión. Jugó a darse un par de picos con Diego provocando los celos de Carla «No me parece normal esto, dijiste que no te ibas a liar con nadie más«. ¿Esta gente pensaba que iba al Precio justo o a la Isla de las tentaciones? Pregunto.

Diego tras terminar con Jennifer, se besó con Carla. De esta edición salen un par de herpes labiales fijo.

Manuel no hace más que morrear con Fiama y decir «Fiamita, Fiamita, Fiamita». Escuchar Fiamita está al mismo nivel que escuchar la canción de la telenovela turca de Love is in the air cada vez que ponen un anuncio. ¡¡¡Paremos esto pronto!!! Y por consiguiente la luz de la tentación no dejó de sonar toda la noche que no sabes si estás en una villa de República Dominicana o en un Parque de Bomberos.

En la casa de las chicas, Lucía, de la casa de Villa Montaña, primera de su nombre, la que tira las alhajas al fuego, reina de los desconsolados, cornuda de España y Puerto Real, promete ser la verdadera estrella de esta edición. Actuó impasible ante las imágenes de su novio e incluso se divirtió bailando y dándose un pico con Carlos pero en cuestión de minutos su estabilidad se tambaleó y rompió a llorar. La fortaleza de Lucía es igual de dura que un gusanito.

Se tiró encima de la cama de Lola y 3 horas después seguía llorando sin moverse.

Mira perdona que vamos a cerrar

Lucía se despertó a la mañana siguiente con la ropa del día anterior y no fue a su cita con Carlos. Esto podría haberme pasado a mí una noche de fiesta perfectamente.

Lola, que le explicó sus sentimientos a Simone, pidiéndole distancia, no tenía ganas de ir a la cita porque él estuvo distante todo el tiempo con ella. De hecho se pusieron a discutir en la cita, él le dijo que ella había hecho un papel y Lola se levantó y se fue dejándolo solo. ¿Quién nos iba a decir que el italiano se estaba pillando de verdad? ¿Quién daba un duro por él? Ninguna y lo sabéis. ¡¡¡A la hoguera todes!!!

Sandra llegó a la casa de los chicos. Me encanta cada vez que ven a Sandra porque a todos se le encogen los testículos como si esperasen el resultado de una ETS. «Chicos, la isla de las tentaciones ha cambiado para siempre. Vamos a daros a uno la oportunidad de ver 10 minutos de una de sus novias en directo«. Esto de que cambien las normas a su antojo es un puntazo porque el día menos pensado les dicen «Chicos, tenéis la oportunidad de arrojar a una de vuestras novias al fuego en la siguiente hoguera, tenéis dos minutos».

El consenso fue que Diego viera a Lola. Y lo que yo no entiendo es cómo tienen un plasma tamaño sala de cine para ver un vídeo de 10 minutos en la casa pero luego en la hoguera les enseñan las imágenes en una tablet de las que te regala el banco cuando te abres una cuenta. Embeces la vida no es como merezemos. Diego la vio llorar, arrepentida, sintiendo cariño y amor por él. «Por un lado la veo mal, pero eso me alegra, porque la veo arrepentida. Yo toda mi vida he visto la vida como una jungla y si alguien me hace daño, yo le hago el doble. No me permito ser débil ni mostrar mis sentimientos» – Aha…, Diego aka masculinidad frágil.

Diego vio a Claudia hablando con Toni en la habitación y se lo dijo a Raúl, que se echó a llorar como una magdalena, porque considera que él no está jugando a ese juego. Y es que claro, tenemos dos islas diferenciadas.

En la casa de las chicas decidieron hacer una fiesta temática de cambio de vestimenta. Los chicos se vestirían con la ropa de las chicas y las chicas se vestirían con la ropa de los chicos. Anda que no le mola a un tío vestirse de tía. Pero claro, el espectáculo parecía un esperpento muy lejano a una gala de Ru Paul´s Drag Race: Lyp sinc for your life.

Y aquí viene el colofón de la noche. Carlos se mete en la cama con Lola y Lucía, y empieza a tocar a Lola mientras Lucía está durmiendo. A ver, esta niña está cucu. Se enamora de Simone, luego se acuerda de Diego, veta a Carla, deja al italiano ¿y se lo monta con el único tío que le hacía tilín a Lucía? ¿Lola qué haces, que luego lloras? Todas en nuestra vida hemos tenido alguna amiga como Lola.

Y la pobre Lucía que está en el Dragon Khan de las emociones, que lo mismo ríe que llora, que se acuesta con la ropa del día anterior y sufre por un tío que no se merece, la muchacha acaba en un trío subrogado sin comerlo ni beberlo. Una estatua en cada plaza mayor de cada pueblo de España a esta chica. «Carlos, la manita relajá«.

Para el próximo programa sabemos que habrá más cuernos, más lloros y una hoguera de confrontación. ¿Se convertirá Lola en entrenadora Pokemon? (Hazte con todos) ¿Acabará Lucía en una orgía sin saberlo? ¿Podrán cambiar el ruido de la alarma de la tentación por un berrido de ciervo? Queda una semana amigas, pero la cosa promete.

 

@LuciaLodermann

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