Lifestyle

Ikea nos lleva engañando toda la vida con sus albóndigas

Las albóndigas de Ikea son unos de los platos de la gastronomía sueca y uno de sus productos más famosos con el permiso del sofá EKTORP.  De hecho es habitual acabar la visita por Ikea comiendo o comprando estas albóndigas para llevar.

Pues se ha dado a conocer una noticia que nos ha hecho ver que hemos vivido una gran mentira, y es que estas albóndigas provienen en realidad de Turquía.  Resulta que están inspiradas en una receta que trajo el Rey Carlos XII al volver de Turquía. Y el gobierno sueco lo ha corroborado. Los turcos están muy contentos porque consideran un honor que su cocina tenga un reconocimiento internacional, pero el presidente de la agencia de coordinación turca cree que  es injusto que Ikea venda dos millones de albóndigas al día en todo el mundo y no explique de forma clara su origen.

Y yo con esto me pregunto: ¿Y  los muebles? ¿Y las mesa LACK? ¿Y la estantería KALLAX? A ver si ahora va a resultar que son de Albacete y yo toda la vida engañada pensando que eran de madera de arboles  que talaban vikingos rubios con el pelo largo y luego lo llevaban a fábricas de madera donde otros vikingos sin herramientas ni nada, a golpetazos los tallaban y ya otros vikingos más finos ponían las instrucciones y los empaquetaban. Y volaban en un avión vikingo hacia todo el mundo.

Pero después  de esta estafa de las albóndigas ¿Qué sera lo siguiente?

Ahora va a resultar que los salmones no se crían en las aguas frías de los fiordos, si no que vienen de las aguas fresquitas de Galicia. Que los vikingos no eran saqueadores buenorros de metro noventa, si no que lo único masculino nórdico son los esquimales.

Que el nórdico con el que nos tapamos lo inventaron los alemanes porque allí también hace un frío de narices pero como llamarle alemán no molaba y ellos ya habían inventado los perritos calientes, no querían ir de guays y dijeron pues ponle nórdico y a correr. La cuestión es que  sea de un sitio que haga frío.

Larry Evans as Santa ClausPhoto © Ryan Howe

En realidad no vivo en Laponia…

¿Y Papá Noel? que dicen que lo inventó la coca cola, pero el hombre vive en Laponia con su mujer y sus renos, o eso dicen.  Yo ya estoy dudando que ese buen señor no sea Holandés y pase los veranos en Benidorm porque está siempre muy colorado. Eso es del sol y la sangría, os lo digo desde ya.

Así es que de verdad yo después de esto es que ya pienso que todo en la vida es un engaño, y que allí ni siquiera hace frío, que es el caribe de Europa pero nos están diciendo que hace un clima de mierda para que no vayamos a molestarlos. Por que yo una vez estuve de vacaciones en Suecia, y fui a un Ikea de allí un sábado por la tarde, y… había silencio absoluto, se escuchaba una música clásica de fondo, y los niños iban al lado de sus padres sin correr ni gritar, y todo el mundo me miraba raro. Y no, no era porque yo soy morena y en agosto parezco mulata, no, ni porque ellos sean más civilizados que nosotros.  Era porque sabían que su secreto podía salir a la luz en cualquier momento y se acojonaron vivos. Muy mal eh, muy mal. No se juega así con los sentimientos de las personas.

Compartir:

Login