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La tontería de la semana: “Antes muerta que gorda”

En La Otra (Telemadrid) ha empezado un nuevo espacio televisivo dedicado a fomentar un estilo de vida saludable. Hasta aquí todo genial, es fundamental dar tips e información generalista para intentar mejorar la calidad de vida de las personas. El programa en cuestión se llama «Salud al día» (sí, un nombre tope original) y en su primer programa, que se emitió el pasado domingo, ya se ha cubierto de gloria llevando a Susana Monereo, una señora terriblemente gordófoba, en calidad de especialista en temas obesidad y sobrepeso. Y digo gordófoba sin miedo porque ella misma dijo, parafraseando a María Isabel y con cierto retintín, que “antes muerta que gorda”. Esta señora es la jefa de endocrinología del Hospital Gregorio Marañón, ahí es nada. Aquí tenéis algunas de las lindezas que dijo:

«En el momento en el que tú te conviertes en un obeso, en el cuerpo cambian una serie de circuitos metabólicos que ya no pueden volver atrás… o sea, que si tú adelgazas serás un obeso delgado o una persona que ha adelgazado pero con la capacidad muy rápida de recuperar el peso perdido. Por eso es tan importante no engordar, no empezar, no entrar en ese circuito humano».

Es todo culpa tuya que un día decidiste convertirte en una persona obesa. Tus circunstancias vitales varias dan exactamente igual.

«Todos los días cuando uno se levanta hay que pensar: NO QUIERO SER GORDA. Yo por lo menos lo hago conmigo misma porque si no todo lo que te rodea va a hacer que engordes… porque, ¿dónde está el interés de los que venden comida? Pues en que comas mucho, ¿no? ¿Y dónde está el interés del que vende coches? Pues en que vayas en coche… o sea, que al final el mundo que te rodea va a favorecer que tú engordes y hay que luchar contra eso pero todos los días y ese es el mejor consejo que yo puedo dar. No hay una dieta mágica, no existe. No existe ejercicio mágico… existe la voluntad».

Que sí, que la culpa sigue siendo tuya por no despertarte todos los días pensando en que no quieres ser gorda, que según esta señora parece lo peor que te puede pasar en la vida.
Además, si nos ponemos así… ¿dónde está el interés de quienes te venden dietas? Pues en que te frustres con tu cuerpo y te conviertas en una especie de producto defectuoso que necesita adelgazar para seguir enriqueciendo sus bolsillos. Y ya sabéis chicas, si por lo que sea no conseguís adelgazar es porque os falta fuerza de voluntad… nada que ver con problemas psicológicos u hormonales.

De verdad, me explota la fucking cabeza.

Creo que casi todo el mundo está de acuerdo en que la obesidad es una cuestión importante que no hay que dejar pasar por alto. Pero también hay que tener en cuenta la importancia de la perspectiva desde la cual se le intenta poner remedio y en esto muchos profesionales sanitarios tienen mucho trabajo por hacer todavía, porque sin darse cuenta reproducen unos estereotipos terriblemente tóxicos disfrazados del discurso de la salud. Ellos manejan datos científicos y estadísticas que no seré yo quien diga que son mentira pero, como gorda con más de 30 años de experiencia, me atrevo a decirles que criminalizándonos y patologizándonos no se acaba con el problema. Es más, la carga psicológica del argumento de la “fuerza de voluntad” puede llegar a ser contraproducente para alguien que quiera adelgazar.

Quizás lo ideal sea fomentar hábitos saludables para todas las personas al margen de su corporalidades porque -¡ay, amigas!- existen personas delgadas que se alimentan fatal y que también desarrollan enfermedades relacionadas con la obesidad, pero como no es algo visible pues nada: el problema no existe, no hace falta señalarlos con el dedo porque aparentemente no se están auto-destruyendo.

Da mucho miedo que este tipo de discurso siga siendo el habitual. La obesidad no se puede reducir exclusivamente a una mala alimentación y a falta de ejercicio, existen multitud de factores (sociales, familiares, genéticos, psicológicos…) que afectan a las personas en este sentido y cada caso es distinto al anterior (aunque puedan producirse patrones similares). Si la obesidad es una enfermedad exigimos que se trate con el respeto que merece, no una charlita vacía y demodé que, teniendo en cuenta los porcentajes, es evidente que no sirve de nada.

Y una cosa más querida Susana, como supuesta especialista en estos temas no puedes permitirte el lujo de soltar la primera animalada que se te pase por la cabeza. Si voy a un/a endocrino/a y me suelta eso de que antes muerta que gorda me levanto y me voy, no sin antes decirle cuatro cositas y ponerle una queja bien fundada. Este tipo de comentarios no se pueden tolerar, luego nos quejamos de los trastornos alimentarios y esas cosis…

Antes gorda que poco empática.

 

 

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