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Longshoots o cómo desatar la tormenta

Aparece en los medios un titular que indica que el fotógrafo Danilson Gomes, conocido como Longshoots, ha sido denunciado por acoso sexual. La modelo feminista Margalida María se lanza a grabar stories en su cuenta de Instagram en los que secunda esta denuncia, cuenta su experiencia con el susodicho y anima a todas las personas que hayan sufrido algo parecido a que le hablen para ella publicarlo en su nombre de forma anónima.

La cantidad de pantallazos que adjunta Margalida es acojonante. Así, hablando en plata. Fue como abrir la maldita caja de pandora, a raíz de que ella hiciese pública su experiencia cientos fueron las mujeres que forman parte del mundo de la moda que se atrevieron a hablar de acoso sexual hacia su persona. Hablaron del tal Dani este, pero claro, una vez que se tira de la manta la mierda empieza a salir y ya voy perdida con la cantidad de nombres de ‘profesionales’ que han salido en estos pasados tres días.

Todas las revistas, medios y plataformas de internet se están haciendo eco para denunciar este tipo de comportamientos, por todos lo stories te encuentras pantallazos del estilo ‘ve al perfil de X y mira sus historias, hay que parar esto ya’. Y vas y miras y alucinas y en el fondo nada te sorprende tanto y te sientes mal por no sorprenderte. Son mujeres hablando de cómo se cambiaban de ropa para una sesión de fotos y el fotógrafo se quedó mirando, son mujeres diciendo que por X o por Y ciertas personas tienen fotos de ellas sin su consentimiento desnudas, son mujeres hablando de cómo las tocaron antes o después de hacer una sesión.

Por supuesto, siempre hay dos lados de la moneda, también son muchísimos los perfiles que han salido a defender la otra parte, a decir que ‘cómo es posible que ninguna dijerais nada y ahora de repente a todas os hayan acosado’, ‘cómo siendo mujeres os dejáis tocar, cuando yo no quiero hacer algo, no lo hago y punto’, ‘ si tan dignas sois, no os dejaríais tocar’. Y yo me pregunto:

¡¿CUÁNDO VAMOS A DEJAR DE CUESTIONAR A LA VÍCTIMA Y VAMOS A EMPEZAR A CASTIGAR AL VERDUGO?!

Estoy harta, de verdad de corazón. Ya no me voy a meter en quién acosa a quién, en quién defiende a quién, en quién es capaz de romper una lanza a favor de un ser que ha sido acusado por DECENAS de mujeres por sobrepasarse de la línea cuando no era correspondido. Ya me meto con la maldita empatía, con el ponerse en el lugar del otro, con el pensar ‘y si me hubiera pasado a mí’.

Si alguien decide romper su silencio, denunciar y tomar una iniciativa social para acabar con algo que está MAL no hay que hablar de si esa persona enseña las tetas, no hay que hablar de si te gusta cómo viste, no hay que cuestionar sus motivos. Hay que actuar, hay que investigar, hay que cerciorarse, hay que moverse. Hay que ser críticos, ver qué nos parece esa actitud, comprender los motivos, sumarnos al movimiento o quedarnos mirando desde la barrera, pero por favor, la gente que lo que hace es remar en contra de algo que lo único que buscar es MEJORAR un aspecto de la vida que está mal… Yo es que no lo entiendo.

De verdad que intento entender a las personas que están en su casa, se meten a cuatro cuentas de Instagram, ven la movida, ven los testimonios, leen los pantallazos, se empapan de todo y su respuesta es comentar ‘si tan mujer fueras no te hubieras callado’. Y no, no creáis que esos comentarios son de los típicos trolls que les encanta meter leña al fuego en cualquier situación, no queridas, que entre ellos hay mujeres, de verdad, de las de carne y hueso, que en lugar de apoyar lo que hacen es cuestionar a otras mujeres.

‘Si no te vistieras así y fueras provocando no te pasarían estas cosas’. O sea, es que de verdad, ante comentarios de esta índole yo no sé qué decir porque está TODO MAL. Cada una se viste como quiere, provoca cuando quiere y ‘esas cosas’ pasan lleves más metros de tela o menos, por el amor de Yisus.

Por favor, queridas mujeres, una vez más vengo a hablar de sororidad, de apoyo, de empatía, de amor hacia nuestro género. Esta vez ha sido el mundo de la moda el que ha gritado BASTA, el que ha denunciado que ya es SUFICIENTE, el que reivindica que YA NO MÁS. Hablan mujeres que en su trabajo o en lo que quieren que sea su trabajo viven acoso, viven abuso, viven situaciones que ellas no quieren vivir, ¿tanto cuesta entender su situación y entender que quieran que termine?

Yo ya no sé, a veces me duele un poquito el corazón cuando veo este tipo de situaciones, menos mal que luego está la marea que ruge fuerte para luchar por algo que debería ser nuestro sin necesidad de tener que pedirlo.

Ayer leí una frase de Beret en Twitter que me dejó una sonrisa en la boca ‘no culpes a las olas si no entiendes las mareas’.

Mujeres, todas juntas somos marea, pero cada una tiene fuerza para ser la ola que más lejos llegue en su orilla. Sed ejemplo, luchad por lo que es vuestro, en cualquier ámbito.

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