De los traumitas que me dejó mi madre, siempre he destacado montar en bici, nadar y ahora pienso que hacer la compra también va a ser una de esas cosas que te marcan tanto de por vida que lo arrastras durante años sin darte cuenta.

Ir a la compra el sábado antes de comer, lloviera o hiciera sol, tuviese yo resaca o no, era un suplicio. Luego recoger toda la compra teniendo en cuenta lo que ya había para no poner los yogures nuevos al principio (el famosísimo sistema conocido como FIFO= First in first out). Estas son las pequeñas cosas que han hecho que lo odie y a continuación algunos de los motivos que he ido añadiendo con los años.

– Hay que ir con tiempo. Y tu vas cuando quedan 10 minutos para cerrar porque no tenías y no quieres pillar una pizza del chino, porque es cutre y cara, así que te bajas al super a ver si se te enciende una bombilla y acabas comprando pizza y una bolsa de patatas fritas.

– Hay que hacerla sin hambre. Y tú vas 10 minutos antes de que cierren y sin cenar.

– Hay que tenerlo todo pensado. La mítica lista de la compra o si eres más control freak normal prepararte todos los menús semanales y compra según eso. Todo genial, pero a mí me parece una cosa muy complicada. Yo voy y compro ensalada para las cenas de toda una semana y a correr.

– Tienes que luchar para no coger… En mi caso unos packs gigantes de Kit-kat.

Pero que si te lo llevas tampoco pasa nada, ¿eh?

– Haces cosas como abrite una cocacola para el camino. O un zumo, o un poco lo que sea (luego lo pagas) pero tú vas ahí como una señora tranquila comprando mientras te hidratas.

– Comparas tus carros con otros. Carro o cesta, pero pipeas a ver qué están comprando los demás. Es la versión analógica de lo más vendido de Amazon y en mi pueblo se llama ser un cotilla.

– Siempre te llevas algo que no te hacía falta.

Lo quiero todo

– Te olvidas las bolsas en casa. Cada vez y no es broma. CADA PUTA VEZ, tengo que pedir bolsita. Medioambiente 0 – Mirella 1

(Disclaimer: No estoy orgullosa de esta parte y si a ti también te pasa tampoco deberías estarlo)

Yo cuando voy a pagar y me acuerdo de las bolsas

– Te enamoras. Yo es que soy muy de enamorarme de forma fugaz. Fantaseo con hacer la compra juntos.

– Un día llegas y han cambiado los lineales. Y te sientes más perdido que un hijoputa en el día del padre.

¿Pero no estaban aquí las lentejas?

– Se te cuelan las viejas. Se te cuelan y además se creen las reinas del lugar. Así como con derecho a cualquier cosa.

– Haces cola en la caja que alberga más sorpresas. No era tu intención y creías tenerlo estudiado, pero justo el señor que va delante tuyo tenía una mujer con OTRO carrito que estaba escondida y que aparece cuando vas a empezar a poner las cosas en la cinta.

#TrueStory

Y tú ¿Qué piensas de hacer la compra?