¿Qué cosas haces cuando nadie mira? Te cuento las mías.

Estoy bastante segura de que todas, cuando estamos solas en casa y nadie anda cerca, cuando nadie mira, hacemos cosas que de otra forma no haríamos. Bailar en bolas, masturbarnos en el sofá o comer cereales rellenos de chocolate mientras vemos un show malo. Me da igual, cada una tiene las suyas y yo hoy os comparto qué me gusta hacer a mí cuando mi chico no está en casa y tengo esa placentera tarde sola:

 

1.Cenar algo grasiento, lleno de hidratos y felicidad

Véase unos huevos fritos con patatas, unos macarrones, esa lasaña que tienes en el congelador desde 1991, unas patatas de bolsa…Las opciones son infinitas, pero ojo qué placer. Tú sola en camisón, con un plato de tu comida favorita chorreándote las tetas y un programa de divinity de casas o alguna mierda en la tele. Sin pensar mucho, sin procesar cosas en la cabeza, totalmente de chill. Y oye, todas estas cosas las como también con mi novio claro, pero no es el mismo placer, yo qué sé. 

2. Cagar con la puerta abierta

Y haciendo todo el estruendo posible, espatarrada y tirándome pedos más ruidosos que tu vecino los sábados con el taladro. A quién no le gusta esto eh, a quién. Mentidme.

3. Masturbarme despacio

En una posición nueva, lubricándome bien, cogiendo mi juguete favorito, probando diferentes posturas e imaginándome a media empresa pasando por mi cama. Ou yeah mamasita qué lujo ese.

4. Cantar sintiéndome yo La Becky G

Con mis pasos de baile baratos y mi movimiento de peluca soy la más diva del mundo. Y si es en inglés me invento la letra en los cachos que no me sé, añado algún “baby” “in your eyes” o “tonight” y palante. Además, el perreo se vive más intensamente cuando una está sola, lo dicen en un estudio de la universidad de mi coño.

cuando nadie mira

5. Llorar

Por nada en concreto o por todo a la vez, por eso que llevas guardando dentro un tiempo, por un recuerdo, una emoción, lo que sea y sientas. Pero lloro, además lloro a pulmón abierto que digo yo, no dejo lágrimas atrás, lloro hasta que todo sale y puedo limpiarme. Y lo disfruto, porque es una descarga emocional cansada pero taaaan necesaria. Llorad más, aunque ni sepáis por qué estáis llorando. Y también reivindico llorar más, pero de felicidad. 

6. Meterme a ver instagrams de influencers

No las sigo, intento no prestarles atención (hablo de influencers que en realidad te pones a pensarlo y te aportan lo mismo que mirar una lata de sardinas). Pero en mi soledad y aburrimiento, algo me invita a cotillear la boda de la Escanes por quinta vez, a ver en qué anda metida Dulceida o qué hace esa tipa a la que seguía hace mil años y olvidé. Y luego no las miro hasta mi siguiente tarde de soledad.

7.Tirarme en el sofá a hacer literalmente nada

Y esto casi es lo que mejor sienta de todo. Hacerlo de verdad, solo tumbaros y mirad el techo, sin darle vueltas a nada si podéis. 

 

Te Falta perreo