No existen las personas perfectas, las relaciones perfectas, las vidas perfectas… [email protected] podrán pensar que soy negativa por pensar estas cosas, pero es todo lo contrario. La perfección no existe, por suerte, y es que las pequeñas imperfecciones de la vida, de la gente que nos rodea, de las relaciones, hacen que merezca la pena disfrutar de todo ello. 

No existe la persona perfecta, siempre tendremos algún defecto que nos haga irresistibles o insoportables a la vista de otro; tal vez eres demasiado expresivo, demasiado gritona, fumas, dices tacos, eres desordenado, o simplemente, odias el pescado. En mi caso, prefiero un buen libro a una peli de acción, me gusta cocinar en lugar de ir a un restaurante, prefiero un paseo por el Born a una tarde de tiendas, y si, soy desordenada, digo tacos y fumo como un carretero… soy totalmente imperfecta, pero no me importa, porque estas tonterías me hacen distinta a otros, y como para gustos colores, en algún lugar, lo sé, hay alguien que creerá que esto que me define es irresistible, y otros que pensarán que soy aburrida y caótica.

¿Para qué necesitamos una persona perfecta a nuestro lado? Alto, guapo, con estudios y dinero, un buen coche, un buena casa, refinados gustos culinarios, exquisito a la hora de vestir, la vida planificada al milímetro, edad predefinida de boda, número de hijos y fecha de caducidad… Me aburro.

Prefiero a mis amigos desorganizados, a una pareja que no sepa si prefiere comerse una pizza en el sofá viendo una peli o salir a cenar y a tomar 4 birras… improvisar, soñar despiertos, disfrutar de nuestras diferencias, aceptar que tal vez las pelis de ciencia ficción no te disgustan tanto, que la cerveza sí te gusta aunque no sea en verano, que es mucho más divertido pasear por la playa una tarde de invierno que un gran viaje a las Seychelles, que mi caos perfectamente desorganizado es mi hábitat natural, que si fumo en la cama es porque me apetece, no para fastidiar…

Tus pequeñas imperfecciones, [email protected] [email protected], son lo que te hace [email protected] A alguien le parecerá adorable que te comas las uñas, habrá quien piense que tu pelo alborotado es irresistible, que tu pasión por autores que no conoce ni su madre es un síntoma de inteligencia, que llores cada vez que veas una película triste es lo más tierno del mundo…

Sí, [email protected] [email protected], la vida es imperfecta, y tiene momentos que sería mejor olvidar, pero merece la pena, siempre, aunque no lo parezca, aunque te levantes con ganas de sol y el cielo esté completamente nublado… cambia de planes, de destino, de zona de confort. 

[email protected], es mucho más divertido.

 

Aina Rodríguez