Parece mentira que en pleno 2018 sigan pasando estas cosas, pero así es. Me contaba una amiga el otro día que cada vez que conoce a un chico por Tinder o alguna red social, siente la necesidad de ‘avisarle’ de que está gordita (y digo -ita porque mi amiga es una belleza de talla 42-44 y eso ni es gorda ni es ). Y que lo siente así porque ya le ha pasado, varias veces, que cuando la ven muchos la rechazan, e incluso antes de llegar siquiera a quedar con ella ya le dicen que no o le dan largas. A mí me cuesta muchísimo creer que un hombre normal, en sus veintilargos, treinta y tantos años, tenga la cabeza tan poco amueblada como para rechazar a una chica sin conocerla sólo porque está un poco gordita, pero es así y he visto pruebas.

Gaby Fresh

No pienso caer en el tópico de echarle la culpa a ella, diciendo que no elige bien a los tíos, o que es ella la que se fija en tíos así, como seguro dirían muchos/as, porque las cosas no son de esa manera. Una no sabe qué grado de gilipollez tiene un tío sólo por hacerle match en Tinder, y ella tampoco. Pero resulta que sí, que la calle sigue plagada de señores rancios con una mentalidad de mierda, y que no les basta con que una chica sea inteligente, simpática, con un buen trabajo, cariñosa, y mil cosas más como es ella sino que, además, tiene que llevar una talla 36 para ser digna de merecer una cita con ellos… ¡Lo que faltaba!

Así que, chicas, sé que muchas de vosotras os habéis visto en situaciones parecidas mil veces, como yo, como todas, y que muchas aún las siguen viviendo, y vengo a deciros que LA CULPA NO ES NUESTRA. Que si un tío no nos da una oportunidad sólo por el simple hecho de que no entramos en ciertos cánones absurdos de belleza, el que no merece la oportunidad, sin duda, es él. No sólo no merece una oportunidad, es que no merece ni que le hablemos, ni que perdamos un sólo segundo de nuestro precioso tiempo en hablar con esos especímenes.

Porque somos muy válidas, señoras, estemos gordas, delgadas, sin tetas, con las tetas en el suelo, con mucha celulitis, con la barriga colgona, con estrías hasta en los párpados: Todo eso, da igual. Somos muchísimo más que un físico determinado y merecemos una puta oportunidad. Es que además, aunque joda, en el fondo nos hacen un favor mostrando sus cartas tan pronto, porque así podemos salir corriendo a tiempo, ¿no les parece? Y es que está claro que un tío que sólo se fija en una chica porque tiene un cuerpo concreto, y no es capaz de mirar más allá, aunque sea por probar, es que no vale absolutamente nada como persona. Porque todos podemos tener gustos, está claro, a mí me van más los morenos que los rubios, por ejemplo. Y si tú, que no conoces de nada al chico, has decidido darle esa oportunidad de conocerle y darte a conocer, ¿por qué vas a seguir interesada en él, que no te está correspondiendo de la misma manera, sin apenas darte tiempo a enseñarle algo de ti? Pues claramente, chica, porque el único que no vale la pena en absoluto aquí, es él. Y porque tú, por ser como eres, vas a tener la suerte de conocer a gente maravillosa a lo largo de tu vida, por no caer en juicios y prejuicios inútiles desde el primer momento. Por dar oportunidades. Y ellos, los que no las dan, son los que se pierden encontrar a chicas realmente fantásticas, como mi amiga.

                                                  

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