¿Cuando te metes en la cama con alguien debes buscar el placer de la otra persona o el tuyo propio? Por supuesto, no confío en que nos pongamos de acuerdo porque cada uno defenderá una postura distinta pero sí podemos reflexionar sobre cada una de las posturas.

Cada quien que mire por su placer

Un estudio de la Universidad de Indiana (todo lo estudian en EE.UU, ¡qué le vamos a hacer!), concluyó que adolescentes y jóvenes adultos buscan su propio placer en las relaciones sexuales por encima del de su pareja. Vamos, que te ocupes únicamente de ti, sin tirarte en la cama como una estrella de mar.

egoístas en la cama

Amélie, ejemplo de estrella de mar en la cama.

Algunos de mis amigos y lo hacen hablando de responsabilidad personal, de esa máxima que dice que cada persona debe hacerse responsable de sí misma, también en la cama. Un comentario del artículo defiende esta postura: «La mejor manera de dar placer es buscar el propio, y que el otro u otra haga lo mismo. Por tanto creo en el egoísmo sexual pero por partida doble».

Procura el placer de la otra persona

En el extremo opuesto, están esas personas generosas, ésas que disfrutan más dando placer que recibiéndolo. No significa que se olviden de ellas sino que, en realidad, ver cómo la otra persona disfruta aumenta su excitación.

El problema está en que no todas las personas expresan igual que están pasándoselo bien. Los gestos, las sonrisas, las caricias, los gemidos, los temblores… son un potente afrodisiaco, así que ¡por favor, sed comunicativos!

¿Y si vamos al 50%?

Como en todo, en el término medio está la virtud. No creo que se deba hacer recaer toda la responsabilidad de conseguir un orgasmo en la pareja sexual del momento pero tampoco que te olvides de ella. La empatía y la comunicación son dos cualidades fundamentales en cualquier relación, también en una sexual.

Si atiendes tus necesidades pero también escuchas (y no me refiero literalmente a hablar) las de la otra persona que está en la cama, la relación se retroalimenta y la experiencia fluye. Es la mejor manera de conocer qué le gusta al otro y de hacerle saber lo que nos gusta a nosotras.

Yo ya dije en su momento que comemos como follamos pero, tal vez, nos comportamos igual en todos los ámbitos de la vida y la persona que sólo mira por ella, lo hace en todos los ámbitos, también en la cama.

¿Qué opináis vosotras?