Amor & Polvos

¿Cuándo te has convertido en una moñas si antes eras una rancia?

¿Qué te ha pasado? Lo moñas nunca había sido lo tuyo. Te mofabas de esas parejas ñoñas, que se tocaban el uno al otro en público. Esas que se ponían canciones el uno al otro. Joder, esas gente que demostraba su cariño en público. Esa gente que se quiere y se nota. PRINGADOS. Vale, pues sin darte cuenta te has convertido en uno de esas parejas. SO ASQUEROSA.

  1. DICES CARIÑO.
    Pero el cariño moñas, no el de mira, cariño, tú a mí no me vasilas. Ahora eres cariño, mi amor, cosa bonita. Tú que te reías de esas parejas que se llamaban por todos los apelativos amorosos del mundo. Sin darte cuenta sueltas esas cosas por tu boca y flipas cuando te oyes. Llegó un momento en que te salió en público,  en ese instante te diste cuenta de que se te estaba empezando a ir de las manos esto del amor.
  2. Os etiquetáis en mierdas continuamente.
    Pero mierdas totales. Perros, cerdos, gifs de RuPaul, recetas gochas. Pero oye, qué hay más maravilloso que puedas compartir los chistes más malos y las chorradas más gordas con alguien. Y que encima le haga gracia.
  3. La manita.
    Tú, tú que eras de las de NO ME TOQUES. Ahora te falta tiempo para agarrarte de su brazo, plantarle unos besos sonoros, para darle la manica o para estar haciendoos cariñitos en el brazo mientras veis una serie. Vaya, vaya con doña rancia, cómo hemos cambiado.
  4. Compartes comida.
    Jamás de los jamases compartías el cubo de palomitas porque no toleras que alguien coma a más velocidad que tú. Pero ahora te parece bien comprar el extragrande e incluso has sido vista dándole una palomita a la boca. QUÉFUERTE.
  5. Las sorpresas
    Hace unos meses te parecía un imposible dejar de comprarte el colorete nº300 por comprarle esa camisa tan chula quequieresquesepongaytireyalaotra. Pero ahora, te sorprendes a ti misma comprando cosas que no vas a usar. Gastando en otro ser humano que no eres tú. Preparando cenas que van más allá del sandwich de jamón y queso. Y encima muriéndote de alegría y nervios por cualquier mínima sorpresa. Joder, es que ahora eres hasta buena persona.
  6. Le miras con sonrisa de boba
    Mientras piensas ¿de dónde sale tanta belleza? Y encima vas y se lo dices en alto. HORROR. VERGÜENZA.
  7. Ahora sale en tus selfies.
    Es que si aguanta los doscientos intentos de haceros un selfie en el que salgas bien es tu entera mitad, ¡no le dejes escapar!
  8. Hablar en plural.
    LA HECATOMBE. El día que dijiste «nosotros no podemos» sin que nadie hubiese preguntado por él, supiste que estabas acabada.

Pues nada chica, si te has convertido en un persona un poco moñas tampoco te vamos a sacrificar. En realidad, está bien llenar el mundo de un poco de amor y algodón de azúcar, que vinagres ya hay muchos.

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