Buenos días,
Llevo casado 13 años y tengo dos hijos pequeños, siempre he sido un hombre «extraño» en el sentido de que he personalizado mucho el deseo en mis parejas, si tenía ganas de algo era con mi pareja, que para eso la tenía y la quería, jamás había entendido la infidelidad.
Pero cuando me he ido haciendo mayor mi experiencia en todas mis relaciones largas es que las mujeres mantienen la pasión un tiempo determinado, sobre todo al inicio de la relación, cuando son cariñosas y pasionales y luego todo eso va desapareciendo.
Mi mujer, la persona con la que más tiempo he compartido de mi vida y a la que quiero con locura ya casi ni me mira, he probado de todo, tengo detalles todas las semanas, me ocupo yo más que ella de la casa, citas de médicos, escuelas, papeleos varios… ella tiene tiempo libre a diario para ducharse, irse a ver tiendas, ir al gimnasio (que con dos hijos no es fácil y a mi me supone un esfuerzo grande, para que mentir), he adelgazado por si era eso (con los peques había echado algo de barriga) y he hablado con ella mil veces y lo único que me dice es que ya no lo ve de la misma manera que antes de ser madre, pero vamos que esa tendencia ya empezó años antes de hacerse madre, simplemente cuando se hizo madre directamente desapareció la pasión de nuestras vidas y quedó relegada a alguna situación puntual anual.
También me he preocupado mucho siempre de ser un buen amante, se perfectamente lo que le gusta y siempre hemos encajado muy bien, ella sigue disfrutando mucho incluso a día de hoy (cuando se alinean los astros y le apetece) pero eso no parece tener ninguna importancia, es algo que se queda en ese momento puntual y ya está, por mucho que en esos momentos le tiemble todo y me diga que soy maravilloso luego pueden pasar meses.
Eso ha impactado profundamente en mi autoestima, además de hacerme sentir triste porque pienso que aún somos «jóvenes» pero que el tiempo sigue pasando y muy probablemente dentro de otros 12 años ya ni siquiera podremos disfrutar de esa parte de nuestra vida que ahora ella deshecha con ligereza.
Y justo una mujer me ha tirado la caña, en el trabajo, llevaba tanto sin sentirme deseado que ni me di cuenta de sus insinuaciones hasta que fueron absolutamente evidentes y la sensación… dios mío, es maravillosa, llevaba años sin sentirme así, no he aceptado la cita y ya me he alejado de ella porque soy una persona decente y quiero a mi mujer pero ha sido súper intenso y me he imaginado de todo… además de sentirme mejor que en muchos años.
No me extraña que tantas personas se rindan a esto.
