Vaya eso por delante: me gustan los niños. Siempre me han gustado. Y me gustan mucho los hijos de mis amigas, claro está. ¿Cuál es el problema? Pues que desde que soy madre me llega con los míos. Así que si quedo con mis amigas y me puedo permitir acudir a la quedada SOLA, lo que menos quiero es pasarme esas dos o tres horas con un bebé en brazos. Entiendo perfectamente que mis amigas vengan con ellos, porque no tienen con quien dejarlos, porque todavía las necesitan o simplemente porque les da la gana.
Lo que me molesta es no poder hablar tranquila, o tomarme algo sin riesgo a que termine tirado en el suelo, porque nada más llegar alguna de ellas me ha pasado a su bebé al grito de «mira, ve con la tita». Yo ya he pasado por ahí, hasta hace no mucho estaba igual que ellas. Ya no tengo bebés de teta, pero sigo teniendo niños pequeños, por eso quiero relajarme y aprovechar cada momento adulto y tranquilo que pueda tener. No me importa cogerlos un rato para que ellas coman con calma, ni cambiar un pañal sucio ni acunarlos un rato para que se duerman. Pero una cosa es eso, y otra quedar con ellas y pasarme todo el rato con un bebé en brazos. Sé que suena muy feo, pero es que lo que menos me apetece es cuidar de sus hijos cuando al fin consigo salir de casa sin los míos. Yo creo que no es nada difícil de comprender. ¿Cómo puedo decírselo para que no les parezca mal ni sientan que los rechazo?
