Hola amigos del foro! Vengo a compartir una cosilla que me esta pasando y me lleva un poco de cabeza.
En unas semanas se casa una compañera de trabajo, y nos ha invitado a varios compañeros de trabajo, los que somos mas cercanos y hay más amistad. Hay bastante ganas de ir a la boda, porque es como un evento en el que nos vamos juntar fuera del trabajo y eso nos apetece un montón. De normal nos cuesta quedar porque los fines de semana cada uno tiene su marcha y es difícil coincidir. Total, un día en la hora de la comida, hablando de la boda…salió el tema de la ceremonia, y yo dije que yo a misa no iba a entrar, que siempre me he esperado fuera, pues empezó el debate.
Yo soy una persona totalmente atea, respeto mucho las demás religiones y en lo que cada uno quiera creer y como decida casarse y yo voy a celebrarlo, pero, también me gusta que se respete mi decisión de no creer en ninguna religión. No me parece tan descabellado que no quiera entrar a una iglesia, ni me apetezca escuchar lo que dice el cura.

Mis compañeros, entre ellos la novia, se pusieron en mi contra, decían que ir a una boda también implicaba entrar a la misa y ver como se celebraba el matrimonio, que les parecía una falta de respeto. Primero les expliqué que el matrimonio a nivel legal posiblemente ya estaría hasta firmado pues se hace en un juzgado, que ellos iban a casarse ante los ojos de la iglesia y yo no creo en eso.
No termino de entender porque no se respeta mi opinión, nunca me había pasado, en todos los actos religiosos a los que soy invitada siempre he esperado en la puerta de la iglesia, y nunca nadie se había molestado por ello. Sigo sin querer entrar a la misa, por mis ideales, pero claro, tampoco quiero que, en este caso la novia que es mi amiga, esté molesta conmigo en su día especial. Me siento un poco entre la espada y la pared ¿Qué harías? ¿tienen razón?