Hola coleguis, venga a contaros una anécdota que me pasó hace unos días.
Estaba en ricamente yo en mi camita, con mi satisfyer con el trabajo ya hecho y que no se apaga oye. Ay madre… Venga a apretar botones. Encendí la pantalla del móvil para ver si estaba presionando el botón que no era… pero nada oye, que no quería parar el chaval. A todas estas, mis padres roncando en la habitación que está casi pegada a la mía y yo rezando para no tener que pasarme toda la noche… ¿Qué? ¿Qué iba a hacer si no paraba de vibrar?
En un momento de pánico pensé que iba a tener que buscar la manera de amortiguar el sonido hasta que se le acabara la batería.
Afortunadamente, seguí intentando apagarlo y en una de esas me hizo caso y se apagó. Pero madre mía, ¡vaya apuro!
¿Os ha pasado alguna cosa similar?
Por cierto, seas él, ella o elle, animo a todos a que disfruten de su sexualidad no sólo con quienes quieran si no consigo mismos. Un besi.
