Me llamo Laura. Tengo un niño de 6 años con mi marido. Cuando cumplí 35 años le dije a mi marido que estaba cansada de los efectos secundarios de la píldora, efectos que también sufría él como mi cambio de temperamento cada dos por tres y las pocas ganas de hacerlo. Pusimos las cartas sobre la mesa. Los dos tenemos sueldos mileuristas y con nuestro hijo es suficiente.
Él propuso que yo me hiciera una ligadura de trompas. Me informé en el médico y vi un fragmento de vídeo de esa operación y le dije rotundamente que no, que tenía riesgos y que a algunas mujeres les repercute psicológicamente. Entonces saqué el tema de la vasectomía. Cuando lo dije por primera vez se enfadó pero en menos de un año cedió y se apuntó a la lista de espera.
Yo estaba feliz sin la píldora, ya fuera problemas de efectos secundarios y sobrehormonación para mí. Hace un año mi marido se operó y todo iba genial. Hace 4 semanas descubrí con una prueba de embarazo que estoy embarazada.
Compré una segunda prueba y también dio positivo. Mi marido se enfadó tanto que incluso habló de denunciar al médico y ya le dije que no es 100% seguro.
Tenemos que hacer muchos números para cuando nazca pero bueno, lo queremos tener. El problema es que él se lo dijo a mi suegra y ella a toda su familia y todos piensan ahora que soy una infiel y le dicen a mi marido que me deje. Él les dice que es suyo, que ha sido un accidente, pero las celebraciones con su familia son muy tensas. Su hermana en un cumpleaños cenando me susurró “guarra”. No sé cómo hacer para que paren de decirme eso.
