Hola chicas, vengo a desahogarme un poco porque desde hace varias semanas lo he estado pasando mal.
Resulta que yo siempre he entrado en lo que se considera un cuerpo «normativo». No porque me cuidara, ni hiciera deporte sino porque debido a la ansiedad y problemas digestivos diversos, la alimentación para mi hasta hace un par de años ha sido un verdadero suplicio.
Le tenía pánico a la hora de comer por los cólicos estomacales que sufría, debido a problemas de vesícula, luego cuando me operaron algo no salió bien, quedé un poco mal y me costó muchísimo recuperarme de ello, tanto psicológicamente como a la hora de retomar una alimentación «normal» por el miedo de sufrir más dolores digestivos. Los dolores eran tan fuertes que debía quedar la mayoría de las veces ingresada en observación hasta que me controlaban el dolor con muchísimos analgésicos.
El caso es que una vez superado esto que duró más de 5 años, pude volver a retomar una alimentación «normal» podía comer como cualquier otra persona sin miedo a sufrir algún dolor. La comida al fin me caía bien, la digería bien y eso me hizo querer ir probando a introducir más alimentos poco a poco.
El caso es que debido a estos problemas médicos yo siempre fui delgada y no era feliz porque no era una delgada sana. Mi delgadez se debía a todos esos problemas y angustias que pasaba.
Desde 2018 fuí subiendo de peso hasta considerarse «normal» de acuerdo a mi estatura, etc según mi nutricionista.
Conseguí mantenerme un par de años pero llegó el confinamiento y todo se me desbordó.

El miedo a contagiarme y contagiar a mi familia, debido a que son mayores y entran en población de riesgo, me hizo estar encerrada en casa totalmente. Solo salía una vez al mes para hacer la compra. Prefería ir yo a que fuese alguno de ellos para que no se contagiasen. Pasaba muchas horas en casa, pasé de ser una persona activa a totalmente sedentaria. Toda la situación, como supongo le pasó a muchas personas, me generó ansiedad y a tener problemas con la comida. Comía para calmar mi ansiedad. Cuando me quise dar cuenta, había cogido muchísimos kilos. Unos 20 aproximadamente. Desde diciembre conseguí mejorar mi relación con la comida gracias de nuevo a un nutricionista y aunque estoy bajando de peso, el proceso es muy lento, aún así intento tomármelo de la mejor forma posible, disfrutando este viaje y cada etapa. Realmente no me preocupa mi peso más allá de los problemas de salud que ello pueda conllevar ya que en mi familia hay desde tensión alta, diabetes,etc. Aún así, soy una persona que aunque tenga lo que muchos consideran «kilos de más» he llegado a aceptarme en la etapa en la que estoy, me acepto y me quiero. No ha sido fácil, ha sido un año duro pero he ido mejorando en muchos aspectos.
El problema llega cuando hace unas semanas un familiar empezó a decirme lo gorda que me he puesto, lo mucho que me he descuidado, que no entendía como podía haberme dejado ir tanto con el peso. Que no soy fea como para estar así.
Vale que esta persona siempre ha sido muy fit y todo eso, cosa que respeto pero al igual que yo respeto lo suyo, me gustaría que respetara mis asuntos.
Le dije que no tenía derecho a opinar sobre mi cuerpo y mi vida y con la excusa de que me lo decía porque me quería, me dijo que me moviese más (ando una media de 7mil pasos diarios!),que comiese menos (con mi nutricionista aprendí que lo importante no es comer menos sino más y mejor), que el hacer deporte diario era lo mejor y que generaba endorfinas.
De broma le dije que había ciertos alimentos que también las generaba y me dijo «puestos así, ligate a un tío y chinga con él porque eso también genera endorfinas y al menos haces deporte y pierdes peso». Me quedé super pillada, no me esperaba eso de esa persona. Qué le importa mi vida privada o mi cuerpo? Es que nadie tiene derecho a estar como quiera y le de la gana? Y lo peor es que se escuden en la excusa barata de » te lo digo porque te aprecio/quiero». No, si lo hicieras no dirías cosas para herirme porque herirme no significa que me aprecies o quieras e hiriéndome no logras nada. Lo peor de todo es que más familia apoyó a esta persona porque «yo nunca he tenido tanto peso». Las personas cambian! Nadie tiene canas, hasta que le sale una! Vamos cambiando, evolucionando…
Después de todas esas cosas hirientes me siento mal, mi autoestima está por los suelos, me da vergüenza ir este año a la playa con amigos y conocidos por lo que puedan decirme de mi cambio de peso, porque siempre hay quien te lo señale y te haga sentir mal.
Me da vergüenza ponerme un bikini cuando siempre los he usado. Estoy buscando bañadores que me cubran para los días que me toque ir a la playa y no pueda poner una excusa para no ir.
No quiero usar pantalones cortos, vestidos ajustados, nada. No salgo de mi casa más que para andar mis pasos diarios, luego acabo encerrada en mi habitación porque no me apetece vestirme arreglada o casual ahora en verano enseñando muslos ni nada. Han conseguido acomplejarme y hacerme sentir que este año por haber cogido unos kilos tengo que esconderme y taparme.
Me da mucha rabia que esto lo haga mi familia, personas que se supone me quieren y todavía me da mucha rabia que en los tiempos en los que estamos, con todos los problemas alimenticios que hay, siga habiendo persona que no acepte la diversidad de cuerpos.
Así que aquí estoy, en mi habitación inventado mil y una excusas creíbles para cuando me propongan planes de playa o piscina.
Siento todo el tocho, solo necesitaba contarlo. 😔