Como dice mi madre ¡ten amigas para esto! Hace un mes terminé un curso que me ha costado un dineral y seis meses de dedicación para aprender a promocionarme las redes sociales y tratar de impulsar mi negocio y mi marca personal. Una vez lo acabé, estuve dándole forma durante casi dos semanas a una idea que fuera revolucionaria y que me permitiera dar un impulso increíble y conseguir aumentar las compras y los seguidores.
Cuando por fin di con la fórmula y me sentí súper orgullosa del trabajo realizado, se lo conté a mi mejor amiga y ella misma alucinó con la idea que había tenido.
Mi sorpresa fue que cinco días después, me saltó una publicación nueva en sus redes, que era exactamente igual a la que yo le había contado.
No creo que sea capaz de perdonarle nunca lo que me ha hecho, ni siquiera le atiendo las llamadas ni leo sus mensajes cuando me los envía. Creo que no hay nada más rastrero y me ha hecho tanto daño, que no podré volver a confiar nunca en ella a pesar de los tantísimos años de amistad.
