Buenas chic@s
Escribo porque llevo unas semanas que no levanto cabeza y necesito sacar lo que tengo dentro… Aviso de que va a ser largo..
Como habéis leído en el título, mi novio me puso los cuernos y le eché de casa.
La historia empieza por que mi ex y yo llevábamos una relación a distancia. Empezamos ya a distancia (él es de otra comunidad). Estuvimos un año viéndonos aproximadamente 1/2 veces al mes y todo iba muy bien, pero le mandaron a trabajar a Alemania y nos separamos.
A los tres meses, él tenía que hacer escala por mi ciudad para ir a la suya y perdió el avión a propósito (no habíamos dejado de hablar todos los días en esos tres meses y él ya llevaba unas semanas diciéndome que me echaba de menos). Me escribió y yo aunque tenía dudas, fui a buscarle.
Pasamos la noche juntos y decidimos intentarlo. Él tenía que quedarse allí dos años pero como ya habíamos vivido todo a distancia, suponíamos que iba a ser fácil.
A los pocos meses de irse él allí, me fui a verle y pasamos un fin de semana juntos. Todo iba genial. Al poco tiempo él viajaba a su comunidad y me dijo que fuera y ya me presentaba a su familia. Todo fue genial.
Después de un tiempo, le dije que si quería que fuera a verle a Alemania y me dijo que no, porque el compartía piso y no podíamos estar gastándonos dinero todo el rato en hoteles y tal… Al principio no lo entendía (el ganaba bien allí y yo me lo podía permitir) pero tampoco iba su familia allí y acabé aceptándolo. Lo que solíamos hacer era que yo subía a su comunidad para que él no tuviera que hacer dos viajes (uno para verme a mí y otro para ver a su familia) y así estuvimos hasta que estalló la pandemia.
Cuando saltó todo lo del virus, estuvimos sin vernos 8 meses por las restricciones, pero lo superamos y en cuanto se abrieron las fronteras, yo subí a verle junto a su familia. Además, ese ya era el último año que iba a estar en Alemania…
Pasó el tiempo y (aunque discutíamos por malentendidos y cosas de la distancia) todo seguía yendo bien. Terminó su etapa en Alemania y él quiso volver a su ciudad para pasar tiempo con su familia (dejó el trabajo en octubre/noviembre y como venían las navidades él me dijo que se quedaba allí por el tema de las restricciones).
En ese tiempo yo encontré un piso en alquiler (decidimos venir a mi ciudad) de un familiar mío y como él venía sin trabajo y era complicado encontrar algo con un solo contrato, decidimos aceptar.
Yo me estuve encargando de todo (el bajó un par de veces a verme y ayudarme pero para cuando bajó yo ya tenía casi todo hecho…) Pinté la casa, me encargué de comprar los muebles, de limpiarlo todo yo sola…
Finalmente para enero se vino definitivamente a vivir conmigo.
Él quería ser tatuador y como tenía dinero ahorrado, quería vivir de eso hasta que pudiera formarse del todo. Yo acepté, pero siempre le dije que sería buena idea encontrar algún trabajo a media jornada o algo así para poder irse pagando aunque fueran los materiales (las cosas de tatuar son caras, muy caras. Se gastaba una media de 100€ al mes solo en eso). Al principio me dijo que le parecía buena idea, pero no buscaba nada. Luego me echaba en cara que yo sabía a lo que había venido y que le presionaba a buscar un trabajo porque yo quería vivir en una casa mejor.
Así estuvo 3 meses hasta que le propuse escribir a estudios de tatuajes para ver si necesitaban aprendices y, por lo menos, ir tirando. Le ayudé a redactar mensajes y al final le aceptaron de aprendiz en un estudio muy conocido de aquí. Pero claro, de aprendiz no cobraba nada y ahora se sumaba el dinero de la gasolina.
Yo de vez en cuando le decía que se buscara un trabajo, para eso, para cubrir gastos. Que no podía gastar sin ingresar, que eso al final se le iba a acabar.
De hecho, le dije que si alguna vez se veía mal de dinero, que me lo dijera y que yo me encargaba de una parte más grande del alquiler y los gastos, que no me importaba..
Nunca buscó nada, pero bueno. Al final, después de 6 meses en ese estudio, le empezaron a dejar tatuar al público. Y empezó a coger sus primeras citas.
Estábamos muy contentos porque su sueño se estaba cumpliendo y yo me alegré muchísimo por él.
El día 31 de agosto me tatuó a mí y cuando me estaba haciendo el tatuaje me dice “te imaginas que te estoy poniendo que si te quieres casar conmigo?” (Digo la fecha porque es algo importante)
Todo iba genial. Teníamos nuestras peleas, pero yo considero que eran cosas normales de convivencia.
El día 4 de septiembre (sábado) tuvo una cita para tatuar a una chica y todo normal (eso pensaba yo) Todo normal, de hecho esa noche fuimos a celebrar mi cumpleaños con mis padres. Pasamos el fin de juntos como siempre y todo genial.
El lunes por la mañana yo me fui a trabajar como siempre y estuvimos por la mañana hablando por whatsapp como solíamos hacer siempre. Con expresiones cariñosas, todo normal, hasta que llegó el medio día
De repente me dijo que le habían dicho de gestionar sus citas en el estudio y que se iba a cambiar la foto de whatsapp porque no quería que le vieran la cara. Yo le dije que podía cambiar la configuración para que los números que no tuviera guardados no vieran su foto y así hizo. Después me dijo que le habían cambiado la cita del martes de por la mañana a por la tarde y que estaba un poco plof. Le dije que no se preocupara, que hoy salía pronto y pasaba la tarde con él. De repente su actitud cambió 100%. Me dijo que solo le apetecía diseñar y escuchar música y que no le apetecía estar cariñoso (él es una persona muy cariñosa) y yo le dije que si le pasaba algo conmigo. Su contestación fue: me lleva pasando desde hace mucho tiempo
Yo no entendí nada pero lo achaqué a que estaba agobiado. Lo dejé pasar sin más.
Cuando llegué a casa estuvo muy distante conmigo, como si acabáramos de discutir. Lo seguí dejando pasar. Intenté estar súper cariñosa con el (más de lo normal) por si había pasado mal día. Él no se quitaba pero tampoco me respondía.
Al día siguiente me fui a trabajar, me despedí de él como siempre. Cuando hablábamos esa mañana por whatsapp yo seguía notándole distante. Casi no me hablaba y yo le tenía que andar preguntando por todo, a él no le salía contarme nada.
Me escribió por la tarde para decirme que había terminado el tatuaje pero que se iba a quedar más rato en el estudio. Le dije que vale.
Pasaba el tiempo y no sabía nada de él. Le pregunté que cuando iba a llegar a casa (a las 9 de la noche) y me dijo que se iba a quedar hasta que cerraran el estudio a las 10. A esa hora tampoco me decía nada y le escribí a y 15. El me daba largas y me decía que estaba tomando algo con los del estudio. Acabó llegando a casa a las 11 y entró por la puerta mirando el móvil, riéndose y ni me saludó, se fue directo a la otra habitación que teníamos (al muy raro)
Al ver que no venía fui a verle y preguntarle por el día. Me enseño el tatuaje del día y vi que la foto la había hecho al media día, con lo cual, no le habían cambiado la cita. No le dije nada.
Le pregunté si le pasaba algo conmigo porque no podía más. El estalló en un enfado monumental y me dijo que estaba harto, que no hacía más que presionarle y que quería irse a su ciudad un tiempo y que nos distanciáramos. Que siguiéramos con la relación pero como estábamos antes, que así nos centrábamos en las cosas porque yo tampoco estaba centrada y que cuando el bajara a tatuar quedaríamos. Él decía que yo discutía mucho y que estaba muy estresada por el trabajo y que le usaba a él de saco de boxeo (yo no creo que fuera así) Yo le pedí una oportunidad, le dije que iba a ir a un psicólogo para ayudarme con ese tema pero que no tirara la toalla. Él me dijo que vale, que a él no le importaba darme mil oportunidades por todo lo que habíamos vivido pero que estaba muy quemado.

Nos fuimos a dormir, pero yo no dejaba de darle vueltas a todo. Me fui a la terraza a despejarme y él tenía en su estudio el móvil. Le di para ver la hora y vi un mensaje de un número que no tenía guardado que ponía “descansa chavalito” y un beso. Tuve que meterme a ver que era todo eso. Era la chica a la que había tatuado ese sábado (le había mandado una foto del tatuaje) y los últimos whatsapp (él había borrado la conversación porque estaba a medias) era de él preguntándole que si había llegado ya y que hablaban mañana mejor.
Le desperté preguntándole que con quién había estado esa noche y el me lo negaba, me decía que había estado con los compañeros. Le dije que quien era esa chica y me dijo que ella apareció en el estudio sin más y que se quedó con ellos porque era amiga de su jefa (mentira) y que había congeniado con ella y le contó que estaba mal conmigo pero que no pasó nada. Hasta le dio un bajón de tensión cuando le increpé con esos mensajes.
No sé por qué, le quise creer.
Al día siguiente me fui a trabajar pero me tuve que volver (había dormido solo una hora) y él tampoco fue al estudio. Estuvimos hablando de todo y él me decía que estaba falto de cariño por mi parte y que estaba mal que le hubiera mirado el móvil. Le dije que no estaba orgullosa de ello pero que al ver eso tuve que hacerlo. Además que estaba actuando muy raro y que sabía que me había mentido en lo del tatuaje. Él me dijo que me había mentido para quedarse más rato en el estudio pero, eso ya lo había hecho antes y yo nunca me enfade por ello.
Dijimos de seguir trabajando en la relación y yo ir al psicólogo. Mi ex no era una persona de estar mucho en whatsapp y desde esa noche, estaba todo el día en whatsapp.
Me llegué hasta a guardar el número de esta chica y vi que se conectaban y desconectaban a la vez. A mí las cosas no me cuadraban y sus explicaciones menos. Esa semana intenté estar mucho más cariñosa con él. Pero le seguía preguntando por esta chica. Él me decía que cada día hablaban menos y que no me tenía que preocupar, pero que no le parecía bien que yo estuviera cambiando las cosas porque pensaba que le iba a perder por otra. Cada vez que le preguntaba por esta chica él se ponía muy a la defensiva. Me decía que el si pensaba que esta chica podía estar interesada en él pero que le dejó claro que tenía novia. Pero claro, no dejaba de pasarse el día hablando con ella.
Pasó la semana y yo seguía viendo cómo se pasaba el día en whatsapp, pero él era otra vez cariñoso conmigo. Incluso nos acostamos ese fin de semana. Pero el actuaba muy raro. Se conectaba a whatsapp solo cuando yo no estaba en la habitación, desactivo las notificaciones de whatsapp, seguía borrando los mensajes con ella…
El miércoles yo tuve sesión con la psicóloga y le conté lo que había pasado. Ella me dijo que por qué no hacíamos un ejercicio de decirnos las cosas que nos gustaba que hacia el uno hacia el otro. Me pareció muy buena idea.
Cuando llegué a casa, el me vino a recoger al metro y me recibió con una mirada de alegría y un beso con tantas ganas como nos lo dábamos antes de toda esta “crisis”. Yo me puse mega contenta.
Camino a casa le conté lo que me había dicho la psicóloga de la dinámica. Al llegar a casa me dijo que él no entendía por qué tenía que hacer nada por mi o porque me sintiera mejor si yo le había estado machacando estos 8 meses que llevábamos juntos y que esas cosas son de parejas de 50 años, no de 30 como nosotros.
Me quedé en shock, pero ya no aguanté más. Le dije que si no iba a poder hacer eso por mí que no era nada malo, no entendía para qué seguir intentándolo más. Estaba dejando claro que no quería arreglar nada. Escribí a mi madre para decirle que me volvía a casa y cuando él lo vio se derrumbó. Me preguntaba como loco que por qué hacía eso si habíamos dicho que íbamos a esperar un mes o dos a que todo se arreglara. Yo no entendía nada y le dije que nos fuéramos a dormir, que ya era tarde y mañana hablamos. Me dijo que si prefería se iba a dormir al salón pero le dije que era bobería, la cama era grande y no nos teníamos ni que tocar. Al final habían sido 4 años juntos. Antes de dormirnos me soltó que me tenía mucho rencor y le dije que se acabó, que se fuera al sofá.
Al día siguiente no hablamos nada. Cuando llegué a casa me había hecho la cama y me había guardado el pijama. Yo no entendía nada.
Al siguiente día, salí pronto de trabajar. Tenía que llevar a los gatos al veterinario, pero yo ya no contaba con él para nada (además siempre que nos enfadábamos y teníamos alguna obligación de ese tipo, me dejaba haciéndolo sola. Además que siempre me aplicaba la ley hielo). Mi sorpresa vino cuando se acercó a decirme que me acompañaba y que si luego quería que hiciéramos la compra, que el tenia tatuaje el sábado y no iba a poder acompañarme si no.
De camino a casa, al parar yo el coche y ver que no se movía miré a su lado y vi que estaba hablando con esta chica. Me enfadó muchísimo y en cuanto subimos a casa le dije que teníamos que hablar, que si ya no estábamos juntos tenía que irse de allí (es casa de mi familia y el alquiler lo había pagado yo) y que no podía pretender que yo siguiera haciéndole la comida como si nada. Él me dijo otra vez que habíamos dicho que un mes o dos y blah blah. Le dije que todo eso era antes que decidiera que no podía hacer lo mínimo por nuestra relación. Se volvió a poner muy nervioso y le dije que mejor habláramos a la noche, cuando estuviéramos más relajados.
Por la noche fui a hablar con él y él no hacía más que decirme que todo era mi culpa. Que me había venido avisando desde hace mucho que no le presionara, que yo ya sabía a lo que el venia. Que yo era una celosa y que me tenía mucho rencor. Que me había cargado la relación. Le corté diciéndole que lo que le pasaba es que estaba buscando razones para odiarme pero no las encontraba, que por eso tenía tanta rabia. Le dije que simplemente había ido a intentar que acabáramos bien, que siguiéramos siendo amigos en un futuro, por lo que habíamos vivido. Le dije que yo no había ido a arreglar nada, que simplemente quería acabar bien y que lo mismo nos volvíamos a encontrar en unos años y eso funcionaba, pero que ahora necesitábamos separarnos.
Él me dijo que iba a pasar el finde fuera y yo (no soy tonta, no conoce a nadie aquí y va a pasar el finde fuera) le dije que si se iba con ella, que ya me podía ser sincero. Volvió a decirme que era una celosa, que no hacía más que juzgarle y que ya ni siquiera hablaba con esta chica.
Ahí pensé que había acabado todo. Me fui a la cama.
Pero yo seguía con el run run. Decidí que si esa noche me despertaba, le cogería el móvil para quitarme las dudas. Tardé una hora en despertarme por mi misma. Le cogí el móvil y esa vez no había borrado nada desde el mismo miércoles por la noche.
Por las conversaciones, vi que llevaba quedando con ella desde aquel martes que llegó tan tarde a casa. Se veían casi todos los días en el aparcamiento del estudio a donde el iba y hablaban durante TODO el día. De hecho alguna vez él iba a estar ocupado con algún tatuaje y le avisaba de que no iba a poder contestarla. Habían quedado para ese domingo estar en casa de ella. Él la hablaba hasta de amor. Le decía que le encantaba y que le gustó desde el día que la conoció.
Se me hundió el mundo encima.
No lo soporté más y le desperté y le dije que se fuera de mi casa ya. Él me lo negaba. Le dije que leyéramos juntos la conversación, donde incluso él le decía que yo estaba llorando y ella le contestaba con un “upsss” . Y él decía que yo solo veía los whatsapp , pero que no sabía lo que pasaba en realidad, que la culpa era mía por haberlo leído, que la culpa fue de ella por lanzarse…
No le escuché, en ese momento me di cuenta de toda la manipulación y el juego que había estado haciendo todo este tiempo. Haciéndome siempre creer que yo tenía la culpa de todo.
Recogió todo y se fue.
Antes de irse del todo volvió a subir y por primera vez en 4 años me pidió perdón llorando, diciéndome que se le había ido de las manos pero que él no pretendía hacerme daño, que me quería, que le escuchara.
Le cerré la puerta.
Me bloqueó de instagram esa misma mañana. Al día siguiente fue al estudio como si nada y luego se fue al cumpleaños como si nada.
No me ha vuelto a escribir. Sé que está con ella.
La cosa es que yo me siento horrible. No entiendo por qué me ha hecho esto después de todo lo que yo he hecho por él. No entiendo por qué no puede estar arrepentido. No entiendo por qué no quiere ni siquiera intentar que le perdone, o seguir en contacto conmigo.
4 años de relación y uno viviendo juntos, me hace esto ¿y le doy igual? No entiendo nada.
Sé que todos me dicen que me he quitado un peso de encima, que mejor ahora antes de que llegara a más. Pero yo le quiero, y eso es lo que me duele.
Me paso los días leyendo su conversación de whatsapp, intentando entender algo. Tengo la esperanza siempre de que me hable para decirme que lo siente. Aunque yo no le quiera de vuelta en mi vida, ¿por qué no puede estar arrepentido?
Y sobre todo, ¿por qué si yo he hecho las cosas bien estoy destrozada y él está ya con la ilusión de alguien nuevo a quien querer?
Me siento perdida…
Gracias por leerme, solo necesitaba desahogarme.