El mes pasado reservé con mi (ahora ex) pareja un viaje de 5 dias a Italia, concretamente íbamos a ir a Roma a ver a un amigo suyo que vive allí.
Ayer lo dejamos porque hace unos dias tuvimos una discusión gordísima por mi culpa, en una cena con unos amigos yo había tenido un día de mierda y lo pagué con el, hablándole fatal delante de todos. Después de eso, yo me disculpé y le pedí si podíamos hablar las cosas para intentar arreglarlo, él me dijo «ahora no, necesito tiempo». Al día siguiente me dijo que había cruzado una línea muy importante para él y que le habia «amargado la noche, y que mejor lo dejabamos porque no estaba seguro de si podría perdonarme, que ese tipo de actitudes en una relación él las odia, y que se supone que tu pareja te hace la vida mas fácil, no te arruina las cenas con los amigos.
Yo le dije que sé que la cagué, que entendía mi error y había aprendido de todo lo que había pasado, y que lo trabajaría con mi psicóloga (voy a terapia desde hace dos meses). Él me dijo que vale, que me daría la oportunidad de demostrar que la había liado y que solo había sido una cosa puntual.
Pero ayer, me escribe por whatsapp, diciéndome que ha estado pensando, que no está enamorado de mí, y que lo siente mucho pero que no cree que tenga la ilusión suficiente como para hacer que nuestra relación funcione después de eso, que la decepción y la frustración de la discusión le pesan más que sus ganas de continuar a mi lado porque no se siente con las ganas necesarias de hacer ese esfuerzo de reconstruir la relación.
A mi me pareció un poco dramático pero bueno, la cagué y asumo las consecuencias, no voy a andar rogando para que se queden en mi vida.

Cuando lo dejamos, como no habíamos acabado «mal», dijimos de darnos un poco de tiempo distanciados para superar la ruptura y todo eso, y luego intentar ser amigos, porque a pesar de todo nos queremos mucho y fuimos muy amigos antes de salir (llevabamos 7 meses saliendo pero nos conocimos hace dos años), tenemos mucho en común y creo que los dos tenemos ganas de intentar recuperar esa amistad. Pero claro, se necesita tiempo y paciencia para eso.
La cuestión es que cuando rompimos me pidió si me podía pagar su billete a Italia cuando cobre porque va mal económicamente, yo le quise dar un voto de confianza y le dije que ningún problema. Pero esta mañana me ha escrito preguntándome si podría mandarle los billetes para ir él a ver a su amigo.
Yo le he dicho que no me siento cómoda dándole unos billetes que aún no me ha pagado, pero no sé… me siento hipócrita porque, si no se va, me da igual que me los pague a final de mes, pero si quiere utilizarlos, ya no me da tan igual??
Técnicamente ese billete es «suyo», sé que lo pagará porque lo conozco y a pesar de todo confío en él, entonces siento que no tengo ningún derecho a decirle que no utilice algo que me va a acabar pagando. Pero a la vez, pues no me siento cómoda, con esto, como digo, yo confío en él, pero esa pequeña probabilidad de que se vaya a Italia y luego me bloquee y nunca más se supo, me hace sentir muy incómoda.
El problema es que siempre he sido muy «people pleaser», vamos que no sé decir que no, porque no me gusta «quedar mal» con la gente, y siento que si quiero volver a tener una amistad con él, debería haber confianza de primeras. Me siento como una perra egoista por haberle dicho que si no me lo paga no se lo doy.
Qué opináis vosotras?