Hola chicas, voy a ir al grano… Llevo tres años con mi novio, yo tengo 25 años y él 26.
Antes de mí él era virgen, y digo esto porque influyó (no tuvo todo que ver) en que desde el primer día el sexo fuera horrible. Él había visto mucho porno y escuchado muchos amigos fantasmas y recreaba conmigo cosas que… en fin que no nos entendíamos. Hemos estado tres años bastante mal en tema sexo, aunque todo lo demás nos va de maravilla, respeto, confianza, risas, amor, muchísima atracción por ambas partes…
LA COSA VIENE en que, como os he dicho, estábamos bastante mal en el sexo pero nunca nos veníamos abajo y siempre encontrábamos una manera de seguir para delante. Nunca me ha comido el coño en tres años, sólo una vez a los pocos meses de empezar a salir y fue tal el desaguisado que se lo dije al momento (con mucho tacto, porque es que lo estaba pasando hasta mal) y le entró un complejazo que ya no volvió a intentarlo en los próximos años. Yo quería que lo volviera a intentar y guiarle, pero él siempre se negaba.

Hace unos días decidió por voluntad propia él mismo hacérmelo y fue una auténtica locura. Me encantó y me preocupé, no sé cómo explicarlo. Hizo cosas que no me habían hecho nunca y por supuesto jamás había hablado con él del tema sexo oral porque se ponía tenso. Le pregunté que cómo había hecho eso o que de dónde lo había sacado, y me dijo que quiso probar algo sin más y que se alegraba que me hubiera gustado.
Yo soy 0 celosa y no me ha dado motivos para desconfiar, pero soy de las que cree que se aprende haciendo y con la práctica, y el hecho de en su vida haber comido un coño y pasar de aquel desastre (ni os imagináis cómo fue) a esa maravilla por «probar algo»… Estoy que no duermo dando vueltas a si practicó con alguien que no era yo, no sé si me entendéis.
Muchas gracias chicas, cualquier consejo…