Buenas tardes chicas!
Tengo 34 años y siento que llevo 12 años estancada en la misma situación. Terminé la carrera y me puse a buscar trabajo. Como me faltaba experiencia lo suplí con cursos y me presenté a entrevistas de trabajo (pocas porque apenas me llamaban). Como mi madre tiene una tienda y estaba tan baja de moral, ella me dijo que podría trabajar con ella. Las cosas económicamente iban bien, al vivir con mis padres no podía contratarme, me hice autónoma con la tarifa plana de 50€ y compaginaba el trabajo con los estudios (me puse a prepararme unas oposiciones). No ganaba gran cosa, pero al menos me daba para poder pagar la academia, mis caprichos y mis salidas. Empecé a salir con un chico y veíamos que la cosa iba bien, por lo que pensamos en irnos a vivir juntos.
Sin embargo en la tienda empezaron a no entrar clientes, muchos gastos, no daba para trabajar las dos, ya se me había terminado la bonificación y me di de baja sin un duro de paro. La relación se vio afectada, él no quería estar con una chica que no podía mantenerse por sí misma (tenía ahorros pero no sabía hasta cuando podría tirar de ellos) y al final me dejó.
Entonces se me hizo más patente que tenía casi 30 años, que no tenía trabajo y seguía viviendo con mis padres además de una relación que había terminado.
Ahí empecé a sentirme como una mierda, sin fuerzas para seguir estudiando, yo quería un trabajo y vivir independiente. Me sumí en la tristeza porque veía que casi todo lo que hacía terminaba fracasando. Mis amigas con trabajo, con pareja, algunas hasta con hijos y yo estancada.
Me descargué Tinder para conocer a hombres y ver si una posible relación me sacaba de la rutina y me ayudaba en mi autoestima. Conocí a un chico que en apariencia era encantador. Empezamos a salir, las cosas iban bien hasta que al tipo me saltó con que él tenía casi 40, que quería casarse, tener hijos y que yo podía estar en la casa cuidando de los hijos que él me mantenía. Yo no era eso lo que quería y empecé a agobiarme. Si siempre he querido ser independiente me negaba a pasar de que me mantuviera mi familia a un hombre. Encontré un trabajo y cuando él me veía que podía ser una mujer libre, empezó a acosarme en el trabajo (venía a ver con quién hablaba), a decirme que no quería que trabajara etc etc. Como me sentía independiente y fuerte lo dejé.
Pero claro, se me acabó el contrato y volví a verme con 32 años en casa de mis padres y sin trabajo. Me puse a darle vueltas a la cabeza y volví a descargarme Tinder para conocer a más hombres. Desde ese momento hasta hoy he tenido «relaciones» de quita y pon. Muy bonitas al principio pero después al ver que yo vivía con mis padres y que el tiempo lo seguía dedicando a las oposiciones (las retomé porque me vi con fuerzas), muchos se echaban para atrás. Me vendían todo maravilloso, nos acostabamos y todos me decían lo mismo «NO ESTOY PREPARADO PARA UNA RELACIÓN».
Eso ha ido que enganche una relación con otra estos años. Durante el confinamiento conocí a un chico que se separó el año pasado y que no tiene familia. Nos encariñamos, empezamos a hablar todos los días muchas horas, hacíamos planes para cuando pudieramos conocernos en persona etc. Todo iba muy rápido y aunque yo sentía que no era normal (empezó a llamarme cariño, que si era la mujer de su vida, que si estaba haciendo hueco en el armario para mis cosas cuando me fuera a vivir allí etc), me dejé llevar. El caso es que el sábado 6 por fin estuvimos juntos. Muy bien, maravilloso, pero el domingo por la mañana me llamó y me dijo que aunque yo era una mujer encantadora, había estado 15 años con su mujer y que «NO SE SENTÍA PREPARADO PARA UNA RELACIÓN». ¿Es que no lo sabía antes?
Así que otra vez se me ha hecho patente que tengo 34 años y sigo igual que cuando terminé la carrera. Es verdad que aprobé las opos y me he quedado en bolsa, pero no sé cuándo me llamaran ni cuánto me durará el contrato. Estoy hecha un caos y me siento triste. Me hubiera gustado que la relación con este chico hubiera funcionado. Gracias por leerme.