Debería sentir alegría por la visita y la verdad es que estoy cabreada. Mis amigas me han avisado con dos días de antelación de que vienen a verme. No han tenido en cuenta ni mis planes, ni el trabajo que tengo que sacar adelante durante su estancia ni si me venía bien o mal tener que ponerme a ordenar, a limpiar sábanas y hacer todo lo que conlleva el recibir una visita.
Sé que a ellas les hace ilusión venir a verme, pero son cuatro, se meten en mi casa de apenas dos habitaciones y tenemos todo el día el sofá y el salón ocupado. Solamente hay un baño y todo eso hace una gestión complicada de la situación. Pero por encima de todo, lo que más me cabrea es que yo tengo que hacer una entrega urgente en el trabajo y no me va a dar tiempo a tenerla lista en 48 horas, por lo que tendré que despertarme a las 5:00 de la mañana para trabajar mientras ellas duermen y poder sumarme después a sus planes.
Encima en esta ocasión vienen una semana, por lo que cuando se vayan ya ha acabado el plazo de entrega en mi trabajo. Estoy súper agobiada y cabreada, pero ellas ya no pueden cambiar el billete de avión y siento que no hay nada que yo pueda hacer para solucionarlo.
