Hace dos meses me mudé a un nuevo piso y les comenté a mis amigas que me daba un poco de miedo quedarme sola porque siempre había vivido con gente. Hace dos días fue mi cumpleaños y mis amigos me regalaron sin preguntarme un cachorro. Casi me caigo muerta allí mismo porque yo no me había planteado tener perro y la verdad es que es algo que condiciona muchísimo la vida.
No me hizo ilusión, a pesar de que el cachorrito es precioso y gracioso, pero solo de imaginarme lo atada que iba a estar a partir de ese momento, me entró un cabreo de mil demonios.
Mis amigas le notaron y me explicaron que lo habían hecho con toda la buena intención para que no me sintiera sola y no me diera miedo vivir sola en la casa. Sé que no lo hicieron con mala intención, pero me parece un tipo de regalo que no se debe hacer sin consultar porque condiciona muchísimo al que lo recibe.
Ahora llevo dos días con él, y ya le tengo tanto cariño, que no creo que pueda deshacerme de la criaturita, pero me han hecho una putada terrible, porque me condiciona a la hora de viajar, de salir de marcha por las noches y de otras muchos planes que yo tenía en mente
