Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola a todas. Necesito consejo profesional porque estoy viviendo una situación que me tiene consumida y no quiero actuar en caliente. Llevo tres años en mi empresa, en el departamento de marketing. Siempre he tenido buenas evaluaciones, cumplo objetivos y de hecho, hace seis meses asumí responsabilidades de coordinación que no estaban en mi contrato original, bajo la promesa de que «ya se vería» en la revisión anual.
El caso es que el otro día, por un error de administración vi la nómina de un compañero. Entró hace un año, tiene menos experiencia que yo y básicamente, hace las mismas funciones pero sin la carga de coordinación que yo llevo. Pues bien: gana 250 euros más al mes que yo.
Desde entonces no puedo mirar a mi jefe a la cara sin sentir que me están tomando el pelo. He pasado de ir motivada a trabajar a sentir que cada hora que echo allí es un regalo que les hago. Lo peor es que no puedo decir: «Oye, que he visto el papel «, porque técnicamente no debería haber leído esa información, aunque fuera un descuido suyo.
¿Cómo abro este melón sin parecer una cotilla o una resentida? Quiero pedir una subida, pero quiero pedirla con argumentos de peso. Me da miedo que me salgan con el típico discurso de que «no hay presupuesto» ahora que sé perfectamente que para él sí lo hubo. Siento que ser mujer y haber sido buena trabajadora sin dar guerra me ha jugado en contra, mientras que él entró negociando fuerte y se lo dieron. ¿Alguna ha conseguido negociar una equiparación salarial sin confesar que sabía lo que ganaban los demás? Acepto consejos sobre cómo enfocar la reunión con RRHH porque ahora mismo solo me sale entrar allí y pedir la cuenta, pero necesito el trabajo.
