Yo soy de las que hacia favores a gente que me era importante, me ofrecía o aceptaba si me lo pedían, y sabéis lo que solía pasar casi siempre? Que nadie valora nada, y como se te ocurra quejarte, encima te lo echan en cara, con el «nadie te obligo a hacerlo».
Así que me hago la loca, a veces me muerdo la lenga por no meterme, por que yo si valoro cuando alguien hace algo por mi, y tengo esa naturaleza de ayudar en lo que pueda, pero a base de hostias aprendí que no merece la pena.
Esta chica oye semejante ofrecimiento y como ella es la gran beneficiaria, acepta sin dudar, y encima es que acepta ir sin aportar nada de nada, tendrá donde dormir, cocinero, donde ducharse y capaz que encima tendrá que acercarla al congreso (eso lo pongo yo de mi imaginación, pero podría ser verdad) y no le parece excesivo? No se le ocurre darle tiempo a su amiga a valorar el ofrecimiento? de decirle, oye piénsatelo y me lo confirmas antes de que compre las entradas por ejemplo.
Al ser un favor, también pueden pasar cosas y esa persona no poder hacer el favor, no veo justo que tenga la obligación de cumplir si se ha ofrecido, te has ofrecido? pues pase lo que pase te jodes y cumples y la persona que va a beneficiarse del favor no esta obligada a valorar las cosas y a luego hacerte a ti otro favor si lo necesitaras, por que nadie te obligo a aceptar el favor y mucho menos ofrecerte… pues muy injusto lo veo.
Si tan pelada de pasta estas que ni el hostal o pensión cutre te puedes alquilar, pues no vas. O en todo caso, debes de entender que quizás a tu amigo le pueda surgir algo y no poder cumplir con ese favor, por que es eso un favor, no estas comprando unos servicios como si haces cuando contratas un alojamiento.