A mí me pasó una vez. Es cuestión de no querer asimilarlo. Fui a comprarme unos vaqueros, cogí una 38 y no me entraba ni una pierna, una 40 y no subía, y la 42 bien pero no me lo llevé porque me negaba, no quería tener una talla 42. Ahora me los compro grandes para estar más cómoda,… es cuestión de mejorar la autoestima, y de quitarse de la cabeza las tonterías y banalidades, que las personas somos mucho más que una talla, y que no está bien ser tan superficial. Es absurdo usar una talla que no es la tuya para decir «tengo la 38» cuando todo el mundo ve de forma evidente que no es así, que no pasa nada por tener una 42, 46 o 54, el caso es asumirlo y querernos tal y como somos. También me pasó con una conocida, que tendrá una 46-48, estaba en stradivarius en la cola para pagar dos pantalones de la 38 (probablemente para su hija) y me dice: aquí estamos que me he cogido estos pantalones que son muy monos y me quedan muy bien, y te quedas wtf? Es mucho más avergonzante esa falta de aceptación y esas ganas de ser lo que no eres, que reconocer que tienes la talla que tienes y punto! Y a quien no le guste que no mire. Ella puede ir como quiera, pero evidentemente se va a encontrar más cómoda y mejor consigo misma con una ropa que se ajuste a sus medidas. No estamos hablando de que se tenga que comprar ropa holgada, si quiere marcar que marque, pero estando cómoda, con libertad de movimiento y la cremallera cerrada. Yo se lo diría lo más sutilmente posible, que una talla es un número, y que no por usar una menos van a desaparecer los kilos que haya cogido. La talla es la que es, no la que ella elija.