Actualmente vivo sola, me cocino yo y hasta aquí todo bien.
Ni mi hermana ni yo somos grandes cocineras, además de que no disponemos de mucho tiempo, así que a veces mi madre se inspira y nos hace algo más trabajado.
El problema viene cuando abro el tupper y me encuentro una ración ridícula. Para haceros una idea, a mi sobrina de 3 años le pone el doble de lo que me echa a mi.
No es que ella cocine muy a menudo, han sido igual 3 veces en el último año y con la de ayer 4. La primera vez me lo encontré en el trabajo y tuve que ir a comprarme una ensalada. Las otras dos me aguanté y me cociné algo más, pero ayer coincidió que estaba en su casa cuando me estaba llenando el tupper y le pedí que me pusiera más porque así evitaba cocinarme algo más.
En que momento lo dije… Dijo que eso para mi era una ración correcta. Que para adelgazar no necesito comer más (para que os hagáis una idea, había un total de 175gr entre escalibada y el medio huevo). Que yo me echo mucho y por eso estoy gorda (en realidad estoy gorda porque, gracias a su familia, estuve dos años con atracones día sí día también, pero eso es otro tema).
Al final se salió con la suya y me llevé esa cantidad, por lo que tuve que cocinarme algo más al llegar a casa.
La verdad, me sienta fatal que crea que deba dejar de comer para adelgazar y al final me planteo decirle que no me vuelva a guardar nada, pero lo que me gustaría es que entendiera que no voy a adelgazar con sus raciones. Al contrario, cuando como poco me da ansiedad.
¿Qué haríais en mi lugar? Es una persona algo obtusa (difícil de hacer cambiar de opinión).
Seguir aceptando sus ridículas raciones ya no lo veo opción porque, aunque intento que no me afecte, me hace enfadar bastante y con mi trastorno (por atracón) es como ponerme una bomba.