Llevo casada con mi marido 10 años y otros 5 que estuvimos de novios. Somos, creo, una pareja normal, y dentro de que ya llevamos muchos años juntos, pienso que aún mantenemos nuestra pareja sana. O al menos eso creía hasta hace unos días.
Solemos salir solos de vez en cuando, a pesar de tener hijos procuramos encontrar nuestros momentos de pasión y de estar conectados… esto os lo explico para que entendáis por qué me resulta todo tan sumamente raro.
El otro día me tocaba revisión en la ginecóloga. Hacía unos días que me venía picando mucho el pubis, pero como tengo la piel delicada y es común en mí que me aparezcan pequeñas descamaciones que me suelen picar, pues tampoco le presté mucha atención.
La cosa es que estando en la consulta con la doctora, me rasqué y le hice el comentario tonto de que sufro de piel delicada y tal. Ella empezó a lo suyo y al par de minutos me miró muy seria y me dijo que me picaba porque tenía ladillas. Imagináos mi cara, un poema.
Le dije que eso como iba a ser y me dijo que sin lugar a dudas, que lo eran. Me puse súper nerviosa y le dije que eso cómo lo podía haber pillado yo. Me preguntó si había tenido relaciones últimamente fuera de la pareja y le dije que no, así que me miró y me dijo “pues toca hablar con tu marido”.
Aún no sé cómo volví a mi casa porque no recuerdo el trayecto, iba absolutamente bloqueada porque ha sido la primera vez en 15 años juntos que he tenido una sospecha, jamás antes, ni lo más mínimo.
Por la noche cuando se acostaron los niños, decidí hablar con él. Abiertamente le dije que había estado en la ginecóloga y que me había detectado ladillas. Él puso los ojos como platos y encima durante unos minutos casi pareció que la sospechosa de meter el chirri donde no debía era yo. Me puse muy nerviosa y le dije que me contara la verdad, que esto no aparecía de la nada y que yo sí que estaba segura de no haber mantenido relaciones con nadie más, que las ladillas tenían que venir de su parte si o sí.
Decidimos mirarle y efectivamente, también tenía. Él jura y perjura que no sabe cómo esos bichos han llegado a su pubis. Me ha dicho que a lo mejor los cogió cuando estuvo hace un par de semanas en el urólogo… lo cual me da la impresión de que es del todo imposible y me parece una milonga.
Pero por otra parte, mi marido es un hombre más bien tímido, no sé, no me pega nada de él ir por ahí acostándose con nadie, y como os digo no somos una pareja hastiada ya de verse, yo considero que estamos casi mejor que nunca. O que estábamos, porque ya no sé qué pensar.
Os pareceré tonta, pero lo hemos dialogado hasta la saciedad y pienso que si no fuera cierto lo que me dice ya habría confesado, aparte, él no tiene para nada actitud de culpabilidad, sino que casi que también me mira un poco de reojo y me cuestiona a mí… ¿Vosotras creéis que efectivamente ha tenido sexo con alguien y me está mintiendo? ¿Será factible que se pillen de algún otro modo?
