O sea que es tu amiga del alma, tú eres la que conoces todos sus gustos, sabes más de ella que nadie peeero, no tenías ni tiempo ni ganas de planificarle la despedida que ella quería. Se la montan las demás y, cuando ya el trabajo de meses está hecho, vas tú y quieres cambiarlo todo. Cómo te dicen, con toda la razón, que ahora ya no se puede cambiar, vas y haces un «pues ahora me enfado y no respiro» y se lo cuentas a la novia, por la que no te has preocupado hasta ahora porque si te hubieras preocupado habrías ayudado a montarla, pero no, no te ha importado. Sabías que la novia quería otra fiesta, pero tú has pasado de eso hasta que te has dado cuenta de que TU, tú solita, no ibas a poder hacer lo planeado. Eres mala tía. Muy mala, y mal amiga. No te importa ni la novia, ni los meses de curro de las demás ni nada, solo te importas TU. Y lo de ir a contárselo en plan rabieta y disfrazandolo de preocupación porque a ella no le guste me parece ya de traca. Espero que alguna de las otras amigas de la novia le cuenten cómo han ido realmente las cosas, pq tú te habrás puesto la careta de buena y de «te lo cuento pq sé que no te va a gustar», y que quedes retratada de lo que realmente eres, una vaga egocéntrica y niñata rabiosa