Creo que no importa lo más mínimo, lo que importas eres tú. Tú por delante de cualquiera siempre. A alguien que te trata así, tienes que dejarlo muchísimo antes.
Si está mal de la olla o es un demonio, da igual. Concentrate en ti y en superar todo eso. Deberías preguntarte porque has consentido que alguien te tratará tan mal, si al estar pasando un mal momento con tu madre, tal vez has consentido demasiado o si hay algún problema (de autoestima o similar) detrás.