Este agosto tengo una boda de alguien muy importante para mí. En realidad lo sé desde antes de que fuera oficial – desde el año padado, de hecho- porque mi sobri (que tiene 6 años se chivó del plan antes de que su madre lo hiciera oficial). Enhorabuena, diréis (gracias). El caso es que ahora mismo estoy en plena crisis de ansiedad porque no tengo qué ponerme (problema del primer mundo) y ha enpezado de nuevo la sensación de que soy un asqueroso saco de patatas y que mejor me quedaba en mi casa donde nadie pueda verme. Desde la adolescencia he tenido problemas con la comida que van desde los atracones por ansiedad hasta… bueno, épocas de no comer en absoluto. Últimamente estaba todo bastante controlado -o eso creía yo- pero ya veo que no. He intentado hablarlo con mi madre y me ha llamado loca. Se ve que si «eres normativa» (en realidad yo nunca he pesado más de 70 kilos y mido 1’70 -sé que ahora menos- pero esto son datos objetivos y la autopercepción es otra historia. No sé cuánto peso porque si me peso, me obsesiono) no puedes sentirte mal. Ni verte mal aunque yo no pueda ni mirarme al espejo. No es algo constante, claro, son crisis que tengo a veces. Mi pareja tampoco las entiende aunque al menos él no me llama loca. Ahora mismo sólo tengo ganas de olvidarme de la boda y seguir con mi vida pero obviamente es algo que no puedo hacer porque se casa mi hermana, no una colega del curro. No sé si es que tengo pánico a las compras o qué pero admiro mucho a las que vais sin miedo. En fin. Que gracias por leerme y escuchar esta sarta de sandeces. ¿Cómo puedo verme mejor? En lo demás me quiero más o menos pero en lo relativo a mi cuerpo es que se superior a mis fuerzas.
Ps. Añado que mi familia siempre ha estado obsesionada con mi peso, aunque realmente creo que nunca he tenido problemas de verdad respecto al sobrepeso.