Con qué facilidad se agarra la gente últimamente a la «toxicidad» para excusarlo todo, ay. No estás siendo tóxica, estás siendo una chica enamorada de su novio, que, obviamente, siente celos e inseguridad al dejar que se vaya con otra de vacaciones (porque, aun si confías ciegamente en él, no puedes saber qué va a hacer ella (ni cómo va a reaccionar él en un momento dado)). «Tóxico» me parece alguien que le reste importancia a tus sentimientos y a cómo te hace sentir está situación y que encima se atreva a insultarte a ti, cuando es él el que no está respetando tus límites (totalmente lícitos). «Tóxico» de más por elegir (no creo que nadie le obligue) irse de vacaciones con otra persona que no es su pareja aun sabiendo cuánto le molesta a ella. Los celos, el miedo a perder a alguien a quien amas, el sentimiento de posesión mutuo incluso, no está mal, es completamente normal, no eres una tóxica ni una dependiente ni una loca, y si para las masas eres todo eso, alégrate, porque significa que no has caído en la mierda de demonizar el amor romántico y pasional, que, existe, a pesar de que se empeñen en pretender sepultarlo y/o juzgar sentimientos irracionales con actitudes psicópatas hiperracionales y «relaciones sanas» (puaj). Trata de dejarle claro cómo te sientes. Dale a elegir si es necesario: «irte de vacaciones con ella o yo». Si ya se ha ido (que creo que es el caso), pues… Díselo por escrito, cómo te sientes. Pero con pelos y señales. Dile cómo te hace sentir y qué piensas de que se haya ido a pesar de tu dolor. No te quedes con ganas de decir nada, hazle saber todo, libérate. Una pareja no es un amigo con el que te diviertes y follas. Es mucho, mucho más. Es todo. Que no os engañen. No tendrías por qué estar tratando de gestionar algo que no está bien y que podría haberse evitado. Qué trate él de ponerse en tu piel. Tú no has hecho nada malo. Él sí. No tenerte en cuenta y, por si fuera poco, ponerte a ti de loca. Manipulando para salirse con la suya. No sé, déjale claro que no quieres esto, que no te gusta y que no lo aceptas y ya. Y que, por favor, no sea tan pueril como para pretender denigrarte con frasecitas manidas de libro de autoayuda barato.