Resulta que mi hermana quería organizarme un babyshower para celebrar la llegada de mi peque. Pero a mí esas fiestas me parecen un poco cutres y no es algo que me haga especial ilusión, esa es la verdad.
Así que con todo el cariño y confi del mundo le dije a mi hermana: Oye, y si en lugar de gastarte la pasta en el babyshower me das el dinero y me voy de viajecito que lo necesito más antes de que nazga el alien este?. Yo lo veía como un win-win, yo me iba de relax antes de que llegara el bebé y ella se ahorraba el estrés de organizar el evento.

Pues nada cuando el resto de la familia se enteró, se lio parda. Que si cómo puedes rechazar algo que tu hermana te hace con tanta ilusión, que si eres una desagradecida… y un largo etcétera de reproches. Y yo aquí en plan, ¿pero no se supone que la embarazada soy yo y debería poder decidir sobre estas cosas o qué coño?
No sé, igual he sido un poco brusca al decirlo, pero de verdad que preferiría mil veces un viajecito tranquilo a una fiesta con juegos de adivinar el tamaño de mi barriga. ¿Alguien más por aquí que piense como yo? ¿O soy la única a la que no le va este rollo de los babyshowers? ¡Me siento un bicho raro!