Hola chicxs, escribo por aquí sinceramente para desahogarme… La verdad es que no tengo muchas amigas con las que hablar y en estos tiempos de cuarentena aún peor… todas con sus parejas en casa felices de la vida.
Resulta que hace un año y medio aprox, mi ex (a día de hoy EX, luego entenderéis todo) decidió comenzar a opositar. Vale, hasta ahí todo bien y con mi apoyo. Pasaron los meses, el verano y el solo quería verme como mucho un sábado o un domingo, nada de ir a alguna fiesta o algún día ir juntos a la playa (yo trabajo y tampoco me puedo permitir todos los días ir a la playa, pero bueno cuando hace solito aprovecho para escaparme). Me pasé todo el verano sola en la playa y sin disfrutar apenas un finde juntos en todo el verano, peleando y discutiendo con él día si y día también porque estábamos entrando en una monotonía acojonante. Se pasaba unas diez horas encerrando en la biblioteca, si era festivo se iba a alguna clandestina y tampoco quedábamos.
Los amigos que tenemos en común tampoco me invitaban a realizar planes con ellos ya que si él no iba a ellos tampoco les apetecía…
Bueno, pasó este verano «fantástico» y en septiembre decidimos dejarlo y mis padres no me apoyaron en nada, solo me pedían que volviera con él «es un buen chico…» y yo, más agobiada aún. Me controlaban las salidas, los cambios de humor, a la mínima mi madre me echa cosas en cara y yo ya no podía más con la mochila que llevaba encima, me sentía culpable de todo… Pero a la semana apareció «un viejo conocido» con el que había tenido, la verdad, buenos momentos en el pasado. Estuvimos hablando y me desahogué con él. Me escuchaba, me apoyaba, me regalaba cosas y al final me invitó a su casa. A mi me costaba mucho dar explicaciones a mis padres de porque iba a irme en coche sola o que a donde iba, controlando todos mis movimientos… Pero fui a su casa y paso lo que todxs os imagináis… Seguimos un mes hablando y al final abrí los ojos y me di cuenta de porqué lo que había sido entre nosotros hacía unos cuantos años atrás no había funcionado, por la edad (12 años de diferencia y porque él era un inmaduro para su edad que creía arreglarlo todo con su dinero), pero ya había vuelto a caer en sus redes de nuevo.
Tras un mes y medio sin estar con mi ex (el opositor) le hablé de nuevo y le conté todo lo que había pasado en ese mes y pico que no estuve a su lado y me sentía fatal… Le conté todo y al principio le costó mucho perdonarme aunq ya no hubiera nada entre nosotros, pero lo hizo, me perdonó… Pero han pasado los meses y la cosa ya está dañada y sigue sin funcionar, yo me siento mal pero también me sentía atada con él así que a día de hoy ya lo hemos dejado, y mis padres siguen controlándome como si fuera una cría de 14 años, pero tengo 26…
Necesito ayuda, no sé qué hacer con mi vida, ni a quien puedo acudir. Siento que muchas veces voy a explotar por todo lo que llevo por dentro… y por eso me pregunto; ¿mejor vivir el momento o esperar algo que igual no llega nunca?
Gracias por leerme❤️