Hola!! Escribo porque llevo ya bastante tiempo con el mismo tema. Os intento sintetizar. Conocí a un chico por un grupo de amigos, e iniciamos nuestra relación como colegas. Al par de meses aproximadamente nos empezamos a liar, empecé a vivir prácticamente en su casa, salir de fiesta con los colegas -como follamigos reconocidos- y paulatinamente, a hacer cosas de pareja, como irnos los findes a hacer cosas guays los dos solos. El caso es que a los cuatro meses de estar así me fui a otra ciudad bastante lejos, en la que llevo ya unos seis meses aproximadamente. En su día quedamos en que «nos estábamos conociendo», típica frase, pero era lo lógico en su inicio -inicio, inicio-, y más siendo colegas y teniendo a un grupo de colegas en medio. Ahora, con tanta distancia, tengo un come come. Decir que conecto con él en muchísimos sentidos, creo que es la relación más bonita que he tenido nunca, sin quererlo, sin pensarlo, sin esperarlo. Él ha venido ya varias veces a verme, lo que obviamente dice que le gusto -bueno, y algo más, si no no vendría tanto-, pero tiene miedo de ponerle un nombre, y no es que yo se lo quiera poner, pero pienso que si no hacemos nada y no luchamos por esto, va a caer por su propio peso -ya está cayendo, al menos por mi parte-. Además dice que no quiere «influir en mis decisiones» y que «me quiere libre», algo que me parece súper bonito, pero a la misma vez me parece que se acobarda al no posicionarse, ya que yo pienso que puedo tomar mis decisiones teniendo en cuenta su opinión -que esto no quiere decir que decidiese lo que él quiere.. me refiero a poner las cartas sobre la mesa y más o menos decidir en común- por ello le he dicho que «sus no decisiones se están convirtiendo en mis decisiones»… Vamos, le dejé caer que esto se estaba acabando. Es cierto que cada uno tiene sus metas vitales, por lo que no hemos querido «cortarnos el rollo» en ese sentido, pero yo ya me estoy hartando de la situación. Él es muy independiente, no le gusta el WhatsApp (a mi tampoco) y, aunque esté pendiente de mí y me hable todos los días, cuando está entretenido siento que pasa de mí. El caso es que cuando estamos juntos no siento que sea así, para nada, sino todo lo contrario. La distancia está haciendo mella y él sólo piensa en «no influir en mis decisiones». HOLA, dejemosnos el moderneo ya, quiero intentar algo contigo chico, mereces la pena, si no no me estaría volviendo tan loca con esta situación y pasaría de ti.
Ante su corroboración de que lo mejor es seguir conociéndonos y dejar todo como está ahora, por la dificultad del contexto blablabla… Hace poco le dije de cortar un poco esto, hablar menos, tratarnos como lo que somos, una NO-PAREJA. Además, es que en otra conversación anterior quedamos en que «podemos liarnos con más gente» pero que obviamente, ninguno de nuestros posibles amantes estará a «nuestro nivel»… Y yo ahí ya colapso. Porque yo no puedo tener tetica y sopa en la boca, no me nace. No puedes hablarme todos los días como si fueses mi novio porque me caliento la cabeza, pienso en todo lo que podríamos estar planeando o haciendo juntos y sin embargo nos estamos cargando la relación por no hablar y poner puntos intermedios. Por ello pensé que lo mejor para MÍ, siendo egoísta, era cortar esto cuanto antes, total, tarde o temprano me iba a doler, la HostiaVital vendrá porque esto no va a ninguna parte (cosa que le llevo diciendo desde el principio: que me daba pena saber que esto algún día se acabaría, porque de verdad, ha sido tan bonito todo…). Pero él no está de acuerdo, quiere «luchar» por «esto» (¿hola? ¿luchar por esto? En ello llevo yo un rato, guapo). Sé que puedo parecer una cobarde al pensar así, pero es que creo que no es plenamente consciente de que me estoy yendo… Me dijo que odiaba verme así, ya que parece que estoy dolida, a lo que le respondí que no estoy dolida, estoy desilusionada… Porque todo parecía que iba por un sendero por el que no va. Pero no va porque él no tiene las narices para empezar algo, llamémosle como le queramos llamar a esa relación. De hecho, en una de las conversaciones chungas me dijo que justo cuando me fui era cuando estaba empezando a pensar en formalizar esto, pero que a partir de ahí pues… todo se embajonó un poco con la distancia, ya que ahora cada uno tiene su «sendero», pero que le sigo gustando y quiere seguir conociéndome. Cuando me fui y me cambie de ciudad me dijo con lágrimas en los ojos que no sabía si no se iba a lamentar de no haberme dicho de iniciar algo… Muy Nostradamus el chico.
Por favor, decidme sensaciones, necesito opiniones porque no sé si voy a tomar una decisión equivocada. Lo mismo debo respirar 5 veces y fluir. Lo mismo debo cortar con esto ya…
Muchas gracias!! :)