Buenos días,
quería compartiros la historia que estoy viviendo actualmente. Hace unas semanas empecé a hablar con un chico que conocí en Bumble donde el número de coincidencias que tenemos en nuestra vida empezaron hasta a darnos miedo porque os aseguro que parece que somos muy complementarios en todos los aspectos.
Quedamos a las dos semanas y realmente la complicidad que notábamos conversando por Whatsapp, traspasó las pantallas y fue exactamente igual en persona o incluso mejor.
Es un chico que tiene absolutamente todas las cualidades que necesito en una pareja, complicidad, cariño, responsable afectivamente, comunicativo, detallista…os aseguro que lo tiene TODO.
Cuando empezamos a hablar, me comentó que estaba divorciado, yo le di el tiempo necesario, aunque me causase mucha curiosidad en que me lo contase todo cuando el quisiese. Eso fue el primer día que nos vimos en persona. Ella le comunicó en mayo del 2023 que necesitaba un tiempo, el cuál fue indefinido hasta que se separaron legalmente. En julio del 2023 ella ya tenía una nueva pareja.
Mi sorpresa, más que que se lleven bien (porque la versión de él es que se quisieron mucho y no pasó nada malo entre ellos y que quieren continuar con una relación de amistad) es que hasta esta semana iban a terapia conjunta (que no de pareja) para identificar qué había fallado en la relación y ver cómo podían crecer de forma independiente para que no les volviese a ocurrir lo mismo. Este jueves ha sido la última sesión.
Según la versión que yo tengo, que es la de él, la de una persona realista y cabal y con el que se puede hablar de todo, ella dijo que debería ser la última sesión porque no necesitaban más ir a terapia para poder hablar entre ellos. Ella se puso a llorar porque había perdido su casa (el piso es de él, porque era de su madre), los gatos (los adoptaron juntos, pero se hizo cargo de ellos de siempre él porque a ella le agobiaba encargarse de ellos), que lo había perdido a él (lo dejó ella) y que claro se había derrumbado y que había sido una situación un tanto desagradable. Él siempre fue súper bueno con ella, dándole el 100% de facilidades tanto para ver a los gatos como para cualquier otra cosa que la involucre a ella. Él me confesó que los tiempos de la relación de ambos siempre las ha marcado ella. Con respecto a los gatos, él está esta semana de vacaciones y le había ofrecido hace algún tiempo que los fuese a cuidar ella, cuando se lo recordó el jueves, le dijo que no lo había apuntado en el calendario, que no se acordaba y que se empezó a agobiar toda porque creía que no podía cuidarlos.
Por último él, le dijo que estaba conociéndome, que estaba encantado y feliz y que se le notaba. Él me comentó previamente que estaba seguro que ella se iba a alegrar muchísimo por la noticia, spoiler: mostró una indiferencia total y absoluta.
Soy consciente que en todo este proceso, aunque ella me parece una persona muy egoísta, él tiene también su parte de culpa en no saber poner límites en todo esto. Nadie del entorno de él entiende esta situación. Y sinceramente, yo tampoco, lo respeto, pero no lo comparto en absoluto.
Él no tiene nada que ocultar, y me lo cuenta todo con total naturalidad pero llega un punto, que me está llegando a afectar. El sábado fue al gimnasio, y cuando le pregunto que qué tal va, me dice que está con la exmujer en casa para que viese a los gatos. A mi personalmente, me sentó muy mal. Lo que me sentó peor, es que básicamente escondió mi pijama de lo cuál yo me di cuenta.
De tarde, hablé tranquilamente de todo con él. Expresándole mi malestar con que sorprendentemente se presentase en casa, sobre el detalle del pijama y sobre que aún tiene un par de fotos de la boda con él. Me agradeció que se lo expresase para que pudiera tomar cartas en el asunto. Las fotos no se dio cuenta porque en su momento creía que las había quitado todas (lo creo). El tema del pijama me confesó que lo había quitado porque ella había estado en casa. Le pregunté las razones a las cuales no me supo responder más allá que su psicóloga dice que es que todavía se siguen cuidando. A lo cuál concluí que no estaba de acuerdo, básicamente creo que es poner una venda a algo que no tiene sentido. Le dije, sí existo, y hago vida periódicamente en tu casa, y ella no lo tiene por qué no ver. Él me dijo en esta conversación que básicamente yo era a día de hoy a la última persona que quería hacer daño. Y me da miedo, un poco, que ella ahora de repente de forma consciente y egoísta quiera estar más presente en su vida, y que él no sepa o no quiera poner límites.
Y me jode básicamente que aunque no me he extendido mucho en este tema, él es un tío que merece un 120% la pena por una larga e innumerable lista de cosas. Y básicamente, actualmente no se muy bien cómo gestionarlo y me da miedo.
