Yo nunca creí en el amor a primera vista, sin embargo, el día que crucé por primera vez la mirada con mi marido, os prometo que sentí una descarga eléctrica en todo mi cuerpo. Apenas fueron unos segundos, en una discoteca, pero yo ya no podía dejar de buscar su mirada entre la multitud.
A él le pasó lo mismo, y finalmente nos encontramos cerca de los baños. Era como si nos conociéramos de toda la vida y desde el primer momento sentí que sería el hombre con el que me casaría y así ha sido. Vivimos un año y medio de noviazgo, y ni siquiera nos tuvimos que plantear vivir juntos antes de casarnos, porque sabíamos que estábamos hechos el uno para el otro.
He consultado a una experta en regresiones a otras vidas, y me dice que nuestras almas se conocen de otras reencarnaciones y por eso cuando se encuentran, se produce eso que yo sentí, como si él perteneciera a mi vida desde siempre.
Nunca creí que tendría una historia de amor tan bonita, y me siento muy afortunada por estar viviéndola así.
