Desde que ha empezado el instituto, me manda cerca de 15 o 20 mensajes a diario quejándose de que mi hijo no quiere jugar con el suyo en el recreo. Ellos van juntos al colegio, y aunque pertenecían al mismo grupo de amigos, ellos nunca fueron amigos en realidad. Ahora han pasado al instituto y mi hijo enseguida ha encajado en su nueva clase haciendo un nuevo grupo de amigos, por lo que se junta con ellos en el recreo.
Este otro niño, en cambio, no ha encajado en absoluto en su nueva clase, que no es la misma que la de mi hijo, por lo que su madre pretende que mi hijo deje a sus nuevos amigos y se centre en el suyo, porque dice que eso es ser bien educado.
He intentado hablar con ella por las buenas y decirle que yo no puedo obligar a mi hijo a elegir sus amistades, y si no puedo yo, mucho menos ella, pero que entiendo que su hijo se siente solo y que hablaré con mi hijo para ver si pueden acogerle en su nuevo grupo de amigos. Me dice que eso no es suficiente, que es mi obligación educar a mi hijo como ella lo hace con el suyo… no sé ni lo que significa eso, pero tengo muy claro que no cambiaría a mi hijo por el suyo.
Ya no sé qué hacer, porque bloquearla me parece realmente de mala educación, pero tener que aguantar cada día esa tormenta de mensajes exigiéndome y en algunos casos hablándome mal, me roba la energía y me hace sentir angustia. ¿ Qué es lo correcto en este caso?
